La Nacion / Esta temporada fue rara en materia vacacional. El cambio de ritmo político hizo que muchos no se fueran en los meses habituales. La cotización del dólar provocó que algunos eligieran Brasil por sobre destinos locales. Y fines de marzo sorprende a muchos con las vacaciones pendientes… ¡Y sin planes para Semana Santa !

Pero a no desesperar, que más allá de que la capacidad hotelera no ha tendido a colmarse demasiado en los últimos tiempos -diferentes cámaras informan ocupaciones cercanas al 70% en los feriados más populosos-, hay lugares que quedan cerca y ofrecen buenas alternativas para estos días de empanadas de vigilia “e dolce far niente”.

A ambos lados del puente El puente Rosario-Victoria, para conocer ambas ciudades con sus grandes diferencias.Foto:Archivo Lugares El puente Rosario-Victoria une a las dos ciudades que le dan nombre, una en Santa Fe, la otra en Entre Ríos. A un lado, la vibrante Rosario, con su múltiple oferta cultural y gastronómica. Del otro lado, la pacífica Victoria, playita y casino.

Por qué lo elegimos: hacer una escapada en “combo” entre las dos ciudades multiplica la oferta. Cruzarse de una ciudad a la otra permite tener el amplio menú rosarino, pero la paz de un pueblo chico como Victoria.

Lo imperdible: en Rosario, el balneario La Florida es ideal para tomar sol si el clima lo permite. Del lado de Victoria, paseos en jetski por el río y, por supuesto, el casino. Victoria tiene, además, un simpático museo OVNI, que alimenta la leyenda de avistamientos en esa zona.

Cómo llegar: en avión, al aeropuerto de Fisherton. El micro a Rosario puede ser más práctico, la terminal tiene una ubicación céntrica. En auto, desde Buenos Aires, por la ruta 9.

Victoria, un destino doble si también se hace Rosario y se las conecta por el puente.Foto:Archivo Revista Lugares Precios: el aéreo Aeroparque-Fisherton, alrededor de los $ 1.800 con Aerolíneas Argentinas. En micro, ida y vuelta por menos de $ 800. La hotelería rosarina no es de lo más destacado, pero tiene un elenco de hoteles cuatro estrellas que rondan los $ 1.000 la noche. El hotel-casino en Victoria tiene habitaciones dobles desde $ 1.500

Vida agreste y santuario El Hotel Colonial en San Nicolás, una propuesta para el relax.Foto:Archivo Revista Lugares San Nicolás es un clásico del turismo religioso, con su santuario de la Virgen del Rosario. Es, además, un pueblo antiguo y pintoresco, ideal para recorrer.

Por qué lo elegimos: San Nicolás tiene una fuerza mística importante. Y no se trata solo del santuario, sino también de la iglesia colonial frente a la plaza. Además, la oferta hotelera es inusualmente buena para un lugar tan chico.

Lo imperdible: aunque está un poco alejado del centro, el Hotel Colonial es el lugar perfecto para descansar. Tiene pileta al aire libre y pileta cubierta, y un spa. Además ofrece actividades como cabalgatas, caminatas por el campo y más. La gastronomía es de primera.

Cómo llegar: en micro o en auto, por la ruta 9. El aeropuerto más cercano es el de Rosario, volar no vale la pena.

San Nicolás, para despejarse de la ciudad.Foto:Archivo Revista Lugares Precios: las habitaciones en el Colonial cotizan arriba de los $ 1.300 la doble y, al ser un lugar pequeño, se recomienda reservar con la mayor antelación posible. La sesión de spa incluye saunas y masajes en el Colonial y cuesta $ 350. El Hotel Plaza, en pleno centro del pueblo, es una buena alternativa, con habitaciones desde $ 1.000. El micro ida y vuelta cuesta $ 780, aunque hay que tener en cuenta el valor de un taxi: la terminal está lejos del centro y el Colonial, a su vez, lejos de la plaza central.

Pesca, campo y glam En Campana hay diferentes propuestas para comer y alojarse, El Sofitel Cardales para los que quieren una propuesta de lujo.Foto:Reserva Sofitel Cardales Campana es un pueblo antiguo en una zona de fuerte actividad rural, es un clásico paisaje de campo bañado por ríos.

Por qué lo elegimos: gran destino tanto para pescadores que quieran disfrutar del río como para amantes de la vida rural que quieran disfrutar de asados y cabalgatas en cualquiera de las estancias en las inmediaciones.

Lo imperdible: el comienzo del otoño es la época ideal para pasear en kayak por el delta y, por supuesto, para salir a pescar. Para los amantes de la vida sana, los paseos en bicicleta por la rivera son imprescindibles. Hay dos museos (uno ferroviario y otro del automóvil) que no pueden faltar en cualquier paso por esta ciudad. Para Pascua, Sofitel La Reserva (en Cardales) organiza comidas buffet protagonizadas por un huevo de chocolate de casi cien kilos.

Cómo llegar: destino hiper cercano, se llega por la Panamericana en auto o micro.

Precios: el paquete de dos noches en Sofitel La Reserva cotiza 14.000 pesos la habitación y el buffet se acerca peligrosamente a los mil pesos por adulto. Por supuesto que, dentro de la ciudad, hay opciones económicas y parrillas a la vera del río donde se puede protagonizar un festín hiperprotéico por menos de 200 pesos por persona.

Buenos Aires cinco estrellas El Mercado, el restaurante del Hotel Faena, paar quienes eligen no salir de Buenos Aires.Foto:Gentileza Faena Ninguna ciudad en el país tiene tanta abundancia de oferta como la capital. ¿Por qué no pasar la Semana Santa en un cinco estrellas?

Por qué lo elegimos: Buenos Aires es una gran alternativa tanto para los que viven fuera de la ciudad como para sus propios habitantes, que siempre pueden aprovechar un fin de semana extra-large con gastronomía premium, spa y fitness center, todo cerca de casa. Los hoteles deluxe son una gran forma de alejarse del ruido sin moverse de la ciudad.

Lo imperdible: los restaurantes y bares de los hoteles son la alternativa gastronómica más chic de la ciudad. Brunch en el Intercontinental. Almuerzo en el Cardinale, el bufet italiano del Sheraton. El té, por supuesto, en el Alvear. No se pone más tradicional que eso. Para la cena, El Cabaret del Hotel Faena y su espectáculo de tango, pura sensualidad.

Precios: la estadía en los hoteles de categoría porteños comienzan en los $ 1.500 la noche en base doble y ascienden astronómicamente. Sin embargo, no es una mala opción para desconectarse quedarse una noche a dormir en una suite, disfrutar del desayuno y el acceso al health club que ofrecen la mayoría de los lugares. El tradicional té en L’Orangerie (Hotel Alvear) cuesta en promedio $ 700 por persona, aunque siempre hay promociones para el que sabe buscarlas. Las opciones gastronómicas del Faena arrancan en $ 500 por cabeza.

Turismo rural para desenchufarse de todo Un rincón gauchesco, con naturaleza por dónde se mire: Mercedes.Foto:Pixabay Mercedes combina como casi ningún otro lugar la paz del campo con el paisaje ribereño del río Luján.

Por qué lo elegimos: a poco más de cien kilómetros de Buenos Aires, es ideal para desconectarse del ruido de la gran ciudad y dedicarle un par de días al campo en lugares como las estancias La Mariana o El Gateado.

Lo imperdible: en Semana Santa, por supuesto, una visita a la Basílica Nuestra Señora de las Mercedes, una de las pocas de estilo neogótico del país. Rincón gauchesco imprescindible: la pulpería, a la vera del río Luján, donde solían parar -dicen la leyenda- Juan Moreira y Segundo Sombra.

Mercedes, para un fin de semana con mucha tranquilidad.Foto:Archivo Revista Lugares Cómo llegar: en auto o en micro, por la ruta 5. Cuidadosos al volante, que es una ruta de dos manos, no una autovía. Opción hiper-económica: el tren Sarmiento, saliendo de Plaza Once.

Precios: el micro ida y vuelta apenas supera los $ 200 por persona.

En esta nota: Semana Santa LA NACION Sociedad Viajes