A Tu salud / ¿Errores? El proceso de divorcio o separación conlleva un duelo importante en la vida de quienes lo viven. Esto incluye a todo el núcleo familiar, padre, madre pero también los hijos deben  ajustarse a la nueva dinámica familiar  y esto implica un proceso de  adaptación emocional y psíquica  que en ocasiones puede verse interferida.

De estas “interferencias”, quiero hablarles hoy, porque es muy común que niños, niñas y adolescentes lleguen a mi consulta indicándome tanto verbalmente como a través de sus acciones o dibujos, unos cuantos errores que han cometido sus padres, que, lastimosamente sí pueden llegar a ocasionar junto a la suma de diversas variables, secuelas emocionales importantes.

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Vamos a comenzar:

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Hablar mal del otro progenitor frente al niño Entendemos y como ya lo dije, es una situación difícil, pero existen espacios para que puedas hablar sobre lo que opinas, piensas y sientes sobre la otra persona y la relación con tu hijo no debe ser el lugar para esto. Tu hijo necesita que sus padres, es decir, papá y mamá, estén protegidos en cuanto a sus roles. Una cosa es como tú eres como pareja y otra es cómo eres como padre o madre y no debemos mezclarlo. Evita generarle más confusión, rabia y tristeza.

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Continuar casados con la pelea Hay que estar pendientes de que no se haya instaurado una forma de relacionarse de forma negativa. Si esto es así pueden buscar ayuda, bien sea con una figura de mediación o en terapia individual – conjunta que permita establecer otra forma más adaptativa para comunicarse, porque ustedes serán padres toda la vida y es importante además dar buenos ejemplos de resolución de problemas a los hijos.

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Hacer promesas que no podrán cumplir Seamos realistas, nadie es perfecto, nadie está esperando seas la mamá o papá perfecto, sin embargo, es importante que conozcas tus propios límites y no prometas cosas a tus hijos que no podrás cumplir.

En tiempos donde pueden estar movilizados emocionalmente es mejor que establezcas acuerdos que sean factibles y no que tu hijo se enfrente a una desilusión constante y más bien tu palabra pierda validez frente a él.

Pensar que para alejarse de la expareja deben alejarse de los hijos La relación con tus hijos te compete solo a ti y como ya comenté en un punto pasado, es importante que delimites los roles. Tu hijo no tiene ningún tipo de relación con los conflictos que puedan ocurrir entre la expareja, por lo tanto evita dar el mensaje equivocado, ya que tu ausencia puede dar pie a fantasías como: “ya no me quiere”, “yo tengo la culpa”.

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Querer hacer daño a la expareja a través de la relación con los hijos Esto aunque no lo crean resulta muy común y debemos estar al tanto y establecer el límite. Al final si generas excusas para que tus hijos no vean a su otro progenitor o progenitora, a quien más daño le estás haciendo es a tus hijos, no a tu expareja.

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Establecer con sus hijos una relación de confidente y apoyo Donde son los hijos quienes escuchan y contienen a los padres. Es importante establecer el límite en cuanto a que nosotros los adultos somos los que tenemos que cuidar de nuestros hijos y velar por su bienestar. Muchas veces me ha llegado a consulta, niños que están más pendientes de cuidar y de asumir roles que no les corresponden, que de la escuela y de jugar. ¡Mosca!

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Querer que el hijo asuma el papel de mensajero Si tienes problemas de comunicación es preferible que busques otras formas de resolver, pero evita que tu hijo tenga que transmitir mensajes al otro progenitor o que tenga que comunicar experiencias vividas que podrían hacerle sentir incómodo.

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No comunicar a los niños la separación Muchas veces queremos protegerlos tanto que sin darnos cuenta podemos más bien crear el terreno para que las fantasías en torno al divorcio puedan crecer. Es importante decir a los niños que papá y mamá se van a separar o se separaron ya, que a partir de allí puedan iniciar la nueva configuración de la dinámica, sin mentiras y con disposición para conversar sobre el tema.

Creo firmemente en que a través de la  toma de consciencia podemos prevenir muchas secuelas  y en eso se basa mi trabajo y mi ventana de información. No esperamos sean padres perfectos, pero si  padres conscientes  de que muchas veces se requiere ayuda o de que podemos reparar lo que estamos haciendo. Créanme que esta vivencia y este aprendizaje es de los más valiosos que podrán dejarle a sus hijos.