La Nacion / Adele suele hacer declaraciones inesperadas en sus recitales. La última fue en el show que puso fin a su año laboral, en Phoenix, donde se despidió del público como si no fuera a volver en mucho tiempo: “Voy a tener un hijo”, anunció a viva voz, y todo el mundo pensó que eso significaba que estaba embarazada.

Pero minutos después, descorchó un espumante para brindar con sus compañeros por el final de su gira, y entonces se interpretó que solamente era un vaticinio, que quiere agrandar la familia, pero aún no está en la dulce espera.

Adele, de compras, tras finalizar sus shows. Foto: Grosby Group Lo cierto es que por lo pronto no volverá a cantar en este continente. Su agenda incluye un viaje a Oceanía, para presentarse en Australia y Nueva Zelanda entre febrero y marzo, y al parecer, su gran despedida de los escenarios antes de buscar un bebé, será en Wembley el 29 de junio y el 1 de julio del año próximo. Así al menos lo anunció en su cuenta de Instagram ayer, a modo de respuesta a los rumores que se dispararon por todos los medios.

Adele, de compras, tras finalizar sus shows. Grosby Group Es que además de su ambigua declaración -qué otra cosa se puede interpretar si alguien dice “voy a tener otro bebé”-, circularon unas imágenes en las que muchos aseguran que se evidencia su embarazo.

Tras concluir con su gira, Adele se relajó, fue al supermercado y se dejó ver sin maquillaje ante las cámaras de los paparazzi que buscaban una foto que diera indicios sobre su estado.

Los rumores quedan no obstante descartados una vez que la propia cantante confirmó sus recitales en Wembley para mediados del 2017 ya que, de estar en la dulce espera, ¡en julio estaría a punto de dar a luz!