El Clarín / Un nuevo método de entrenamiento viene creciendo en los gimnasios de Estados Unidos y Europa. Se trata del “slow fitness”, que basa su filosofía en dos premisas: calidad frente a cantidad; y extremo cuidado en la técnica. Los ejercicios se realizan con lentitud, imponiéndose a los tiempos y a las series.

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Esta nueva disciplina nace del libro “La revolución del fitness, poder de 10”, donde su autor, el entrenador Adam Zickerman, formula la teoría sobre el sistema ‘slow’. “Consiste en ejercicios de diez segundos que permiten ponerse en forma gracias a la quema de calorías y a la eficacia a la hora de generar densidad ósea. Entiende que no existe un límite de intensidad para que este trabajo fitness resulte efectivo. Hay que tener en cuenta que la frecuencia cardíaca puede ser igual corriendo que caminando sobre una cinta si la ponemos en pendiente. En ambos casos, el cuerpo necesita adaptarse a la situación de estrés”.

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Invadiendo los gimnasios

Esta novedosa técnica crece fuertemente en los gimnasios. En España, según cuenta el diario español El Mundo, esta técnica ya ha empezado a ser incorporada dentro de las clases colectivas. “Mediante el método 'slow' se consigue un mejor equilibrio entre el cuerpo y la mente. Es una alternativa menos agresiva y dinámica para mantener una buena salud física y mental”, le cuenta a El Mundo el product manager de la cadena Virgin Active de Las Rozas, Daniel López Ruiz, que agrega: “Lo más curioso del 'slow gym' (nombre con el que lo han introducido dentro de las clases dirigidas) es que elogia la lentitud, favoreciendo el descubrimiento y dominio del propio cuerpo”.

López Ruiz explica además que sus seguidores defienden el carácter antiestrés y relajante que adquieren estos ejercicios. “Cualidades más que necesarias en una sociedad donde se combate diariamente contra el estrés”, afirma López Ruiz. Además, el entrenamiento lento se ofrece como una alternativa a los deportes de impacto, fácil de adaptar a cualquier edad y condición física.

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Entonces, ¿qué es mejor, el entrenamiento de alta intensidad (HIIT ) o el 'slow fitness'? López Ruiz asegura que los dos son igual de beneficiosos, pero no para los mismos objetivos. “El HIIT tiene una repercusión más metabólica y cardiovascular, y sus objetivos están encaminados a mejorar la composición corporal. Sin embargo el 'slow gym' forma parte de las disciplinas englobadas en la categoría de 'body & mind'. Por lo tanto, las capacidades que mejoran con él son todas las relacionadas con la coordinación, la movilidad y la flexibilidad, reflejándose en una mejor postura corporal”, explica.

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