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Noticias relacionadas «En España hay que tener 21 hijos para lograr las ayudas por hijo de algunos países de Europa» «Hay que elaborar un Plan Nacional de Natalidad» «Es necesario devolver a la gente las ganas de tener hijos» Según el presidente del Foro de la Familia , Ignacio García Juliá, es necesario «volver a llenar de contenido la familia». En su opinión, estamos en un momento «en que el “yo” es lo más importante y el indicador de todo. «Hoy se entiende por familia la convivencia de egos e intereses, cuando la familia es mucho más que la suma de sus componentes», asegura el presidente.

Por ello, «la familia es la única y verdadera solución para muchos de los grandes problemas sociales actuales. Sólo mediante una firme apuesta nuestra sociedad podrá salir adelante», puntualiza García-Juliá.

«La violencia juvenil, el fracaso escolar, problemas de adicciones, incluso el invierno demográfico, necesitan una respuesta clara. Y todas tienen una respuesta común: Más familia, pero familia de verdad. No una mera convivencia , sino una convivencia implicada, corresponsable, que pase más tiempo y de calidad junta, lejos de ser un hotel donde pasan pareja e hijos a comer o dormir».

Compromiso de todos

Que esto sea una realidad «necesita del compromiso de todos. En primer lugar de la propia pareja, que quiera apostar por la familia realmente. En segundo, las administraciones deben comprometerse con las familias. Es imprescindible una Ley Integral de Familia que se implique en su protección y estímulo, que facilite la conciliación , el cuidado corresponsable del hogar, que el tiempo dedicado a la familia tenga su reconocimiento, el que se dé una prestación por hijo a cargo hasta su mayoría de edad o terminen sus estudios, que se proponga la orientación y mediación familiar antes de llegar al divorcio… Y, por último, también las empresas deben poner su granito de arena apostando por horarios flexibles, el teletrabajo, sueldos dignos que permitan mantener el hogar…».

El presidente del Foro de la Familia es consciente de que no es fácil, «pero es la solución». Insiste en que «no pedimos ayudas. En realidad, si se aplicaran estas medidas mencionadas sería una inversión tanto para el Estado –que necesita revertir el invierno demográfico y recibe de cada hijo un retorno de 5 veces lo invertido en él – como de las empresas, que mejorarían la productividad con trabajadores centrados y satisfechos y verían cómo se reducen las bajas por estrés, ansiedad o depresión».