Primicia / Especialistas ofrecen alternativas para mantener nutridos a los niños en tiempos de crisis.

Tres meses de edad con un peso de 3 kilogramos. Ese es el perfil de Sebastián (nombre ficticio), un bebé que por los elevados costos de las fórmulas su madre optó por alimentarlo con “leche completa y maicena”.   Fue una decisión que por desconocer las consecuencias le produjo un cuadro de   desnutrición: sus brazos y piernas lucían muy delgados.

Este fue uno de los casos que atendió la pediatra Gabriela Marval en la Clínica San Antonio Care, en Puerto Ordaz.

La ingesta insuficiente de alimentos, no solo de cantidad sino de calidad, es lo que ocasiona la desnutrición.

El grave perfil económico que hoy presenta el país ha provocado la escasez de medicamentos y alimentos.

Esta realidad ha ocasionado que los padres reduzcan el consumo de alimentos, siendo sus hijos los más perjudicados.

Alimentación Comer una sola vez al día, no nutrirse de manera adecuada, son situaciones que a muchos padres se les escapan de las manos y comen “lo que pueden”.

Pediatras indican que desde el embarazo hasta los dos primeros años de vida del niño es considerada la etapa más importante de su desarrollo.

Virginia Aguilera es nutricionista y dietista. Subraya la importancia para los niños de llevar una dieta balanceada desde que nacen. “La población infantil está   en pleno crecimiento y   los requerimientos de nutrientes en general son más exigentes porque de ello depende su desarrollo intelectual y físico a largo plazo”, agrega Aguilera.

Análisis de crisis “Actualmente   en Venezuela se observa un aumento progresivo de niños en estado de desnutrición”, informó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) a través de un comunicado el pasado 26 de enero.

Consultas recientes no oficiales   destacan el incremento de dicha complicación. El Informe Global de Nutrición 2016 arrojó un         4,1 %, mientras que el Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2017 señala una acentuación de 10,5 % a 13 % entre los periodos de 2004, 2006, 2014 y 2016.

Asimismo el informe trimestral de 2017 que Cáritas Venezuela presentó basado en un análisis de cuatro regiones (Miranda, Zulia, Vargas y Distrito Capital) estimó un total de 15,5 % de niños               -menor a cinco años- con malnutrición.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que el indicio   de   una crisis de malnutrición infantil es de 10 %, por lo que de acuerdo al evalúo de Cáritas se declara un estado de emergencia en la población infantil, pues   sobrepasa el porcentaje establecido.

En Ciudad Guayana, el pediatra Rafael Castillo señala que un 30 % de sus consultas diarias los lactantes están presentando   una desnutrición aguda.

Costos Asegurarle   fórmulas   a los bebés es una decisión complicada para muchas madres de clase media que solo pueden contar con un sueldo mínimo (Bs. 392.646).

Yanixa Perozo, madre de un bebé de siete meses, no pudo amamantar a su hijo.   Indica que el primer día de nacido le dio leche completa con maicena porque las fórmulas “estaban muy caras” y su esposo no tiene un trabajo estable.

Sin embargo, el niño dejó de asimilar esta composición y optaron por alimentarlo solo con crema de arroz y azúcar.

Hoy día ya no le sustituyen la fórmula al bebé y solo le dan comida “ahora menos porque las leches de niños están más caras y yo no trabajo”, resalta el papá del niño.

La fórmulas se puede conseguir en diversos comercios   a un precio de Bs. 800.000 hasta más del millón de bolívares.

Desde otro plano podemos ubicar la leche completa a un precio que supera los Bs.600.000 los 400 gramos.

¿Leche completa como opción? Las madres recurren a la leche completa para el bebé antes de los   seis meses por tener un precio más bajo que las fórmulas infantiles,   sin asegurarse de que cumpla con el patrón nutricional para el bebé.

El doctor Castillo afirma que un 60 % de los menores de seis meses consumen leche completa.

Dorca Lyon es pediatra y destaca que “hay niños que la toleran pero a largo plazo, trae consecuencias graves y esto se debe a que la leche posee una alta composición de proteínas y   minerales como el sodio, de modo que produce pérdida de sangre en el intestino desencadenando una anemia”.

Asimismo, la leche completa contiene grasas saturadas lo que puede originar en el bebé problemas con el colesterol, también si se acumula en los vasos sanguíneos   aumenta el riesgo de infarto a largo plazo.

El especialista en niños asegura que la leche de vaca contiene mucha proteína. “Las encimas digestivas de un bebé no están capacitadas para digerir y puede generar un trastorno”.

La pediatra recalca que   la leche completa no es la opción para los menores de seis meses. “No les genera beneficios sino problemas”.

Expertos en la nutrición infantil recomiendan que otras maneras más saludables de suplantar la fórmula a los niños:

– A partir de los 3 meses: Agua de avena, agua de cebada perlada, luego de un cierto tiempo arroz blanco tipo 1, maicena clarita.

– A partir de los 4 meses: Crema de arroz, papillas de auyama y apio.

Sin embargo las fórmulas lácteas son el alimento recomendado por excelencia para los bebés.

Signo de desnutrición   Lyon indica que algunos de los síntomas de desnutrición aguda antes de los seis meses:

-Hinchazón (por la escasez de proteína).

-Dificultad para moverse.

-Detención del crecimiento.

-No sube de peso en el tiempo que corresponde.

-Piel reseca.

Padres deben estar atentos y evitar “inventar” para solventar la alimentación del niño. La cordura debe prevalecer pese a la crisis.