@TipsFemeninos // Aprendamos juntos a ser mejores padres // Miami. En estos días estaba verificando las libretas a mi hijo para estar segura de que no tenía tareas pendientes. Mi hijo mayor está en primer grado. De momento, él me comenzó a hablar de uno de sus amiguitos en la escuela. Me dijo: “Fulanito se cree adulto, hace cosas de adultos”. Yo curiosa y algo asustada le pregunté qué cosas de adultos hacía su amiguito. A lo que él me contestó: “Mamá, él chequea las libretas solo y hace las asignaciones solo”.

Su observación me estuvo graciosa y sé que se refería a que su compañero de clases hacía las asignaciones sin supervisión de sus padres. Sin embargo, ese comentario me hizo reflexionar sobre cuán importante es nuestra presencia, no solo física, en la vida de nuestros hijos. No me mal interpreten,  yo fomento la independencia de los niños, pero los padres tenemos ciertas responsabilidades que no las podemos obviar. A mi parecer, un niño de primer grado apenas está aprendiendo cómo funciona el sistema escolar, no puede corregirse por sí solo, en fin, necesita supervisión a la hora de hacer sus tareas escolares. El éxito académico de nuestros niños se deberá, en gran parte, a cuán involucrados estemos los padres en su desarrollo.

No permitamos que por nuestro descuido los niños se sientan rezagados. Es muy importante sacar tiempo para estudiar con nuestros hijos y ser parte de su mundo. Durante su jornada escolar ellos pasan muchas horas lejos de nosotros y merecen nuestra atención e interés por todo lo que están viviendo y aprendiendo diariamente en la escuela. Les recomiendo sacar unos minutos para conversar sobre cómo les fue, conocer sus amigos y, en la medida que sea posible, participar  en las actividades escolares de sus hijos. Cada niño necesita sentirse amado y aceptado.

Según la Unicef, los padres y adultos contribuimos a originar en los niños sentimientos de seguridad y confianza en sí mismos, indispensables para crecer sanos y felices, es nuestra responsabilidad. Todos los niños, sin diferencia de sexo ni edad, necesitan sentirse queridos, respetados en sus necesidades y estimulados en sus posibilidades.

Según los sicólogos a los niños se les puede exigir las siguientes responsabilidades de acuerdo a su etapa de desarrollo.

Entre 2 y 3 años

El niño puede, junto con la ayuda o supervisión de un adulto, ordenar y guardar sus juguetes, ropa o zapatos.

Entre 3 y 4 años

Puede ayudar a poner algunas cosas en la mesa como el plato y los cubiertos, también se puede vestir con ayuda.

Entre 4 y 5 años

Puede vestirse solo, recoger sus juguetes, también puede comenzar a cuidar una mascota.

Entre  5 y 6 años

Puede ser responsable de tareas domésticas sencillas como limpiar el polvo, sacar la basura, recoger su cuarto, preparar su ropa y vestirse, cuidar una mascota, entre otras cosas.

Aprendamos juntos a ser mejores padres, todos los días se aprende algo nuevo. Durante el tiempo que podamos estar junto a nuestros hijos procuremos sembrar en ellos todo el amor, las atenciones y los valores  que se nos haga posible. Ellos son nuestra mayor responsabilidad y nuestro legado a este mundo. Los niños necesitan ser valorados, no solo con palabras sino con actos, necesitan ser independientes, pero sin presiones y sin brincar etapas.

Escrito por:  Amneris Meléndez , periodista y escritora

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