@TipsFemeninos // Armonizando nuestros chacras // Miami.  Torbellinos de colores, que vibran, giran y energizan; te atraviesan el cuerpo y lo enlazan con tus, pensamientos, emociones y con tu Yo más elevado; así son tus chacras. (Usted está leyendo: Armonizando nuestros chacras, vía: TipsFemeninos).

En sánscrito, la palabra chacra significa ruedas o discos. Se trata de vórtices que mantienen el flujo energético necesario para conservar la salud física, psicológica y espiritual de la persona.

Cada chacra, o centro de energía, está relacionado con un órgano o sistema en el cuerpo, así como con aspectos psicológicos específicos. Los patrones de pensamiento, emociones y actitudes pueden afectar a un chacra, haciendo que gire con demasiada amplitud y fuerza, o debilitado y en  forma casi cerrada, o en el sentido contrario al adecuado.

Las tradiciones espirituales de Oriente enseñan que los principales chacras del ser humano son siete. Algunas nuevas corrientes nos hablan de otros centros energéticos, como por ejemplo el llamado Estrella del Alma, situado sobre la cabeza; o el del timo, que despierta cuando nos conectamos con el sentimiento de hermandad global y sentimos que somos parte de un todo, del UNO.

El estudio de los chacras nos ayuda a revisar cómo estamos viviendo. Al hacer cambios en la manera de pensar y en las emociones que afectan a un chacra, influimos en éste; y viceversa. Al intervenir en la energía de un chacra, modificamos la energía que éste le envía al órgano físico y también las actitudes asociadas a él.

Cada chacra tiene un color y una vibración. Como pueden ver en la imagen de esta nota, se extienden hacia adelante y hacia atrás del cuerpo. En su parte anterior cada chacra está asociado a aspectos psicológicos que son distintos a los que rige su parte posterior.

Vemos brevemente los primeros cuatro centros energéticos :

Chacra raíz : Es el primer chacra, está ubicado en la base de la columna. Vórtice de la supervivencia, la autoconfianza y el dinero. Cuando tiene la energía adecuada, la persona se siente segura de sí misma, con arraigo en la tierra, con capacidad de satisfacer sus necesidades materiales. Si está débil, podrá haber poca energía vital y problemas en el sistema inmune. Se beneficia al trabajar la autoestima. Es el chacra del “yo existo”.

Chacra del sacro : entre el ombligo y los genitales; es el vórtice sexual, del equilibrio yin-yang y de las creaciones.  Los órganos reproductores, la vejiga y el intestino grueso están regulados por este chacra. Se afecta por la culpa. Se beneficia al permitirse sentir placer, confiar y tener relaciones de apoyo mutuo. “Yo siento”, es el sentir de sensaciones.

Chacra del plexo solar: entre el ombligo y la base del esternón. Relacionado con la vida emocional.  Regula al páncreas, la vesícula biliar, el hígado, el estómago, el intestino delgado y parte media de la columna.  Lo afecta la rabia y el miedo, la necesidad de controlar y el temor a la soledad. “yo puedo” y “yo hago”.

Desde el corazón

El cuarto chacra es el centro rige al corazón, los pulmones y la parte superior del esófago. Es el vórtice del amor incondicional. Pienso en la imagen de Jesús de la misericordia, extendiendo su amor divino y su luz sanadora desde su corazón. “Yo amo”.

Algunas corrientes espirituales hablan ahora del chacra unificado. Se trata de ampliar la energía del chacra corazón para conectarla a cada uno de los otros centros energéticos y así equilibrar todo el sistema de chacras.

Precaución

Siendo  parte de nuestra energía vital, es necesario abordar los chacras con prudencia. El sistema de estos vórtices es como un arrollo en constante movimiento; un bloqueo en uno puede impedir que llegue la energía a otro; un exceso de fuerza en alguno puede achicar a otro. Activar demasiado uno de ellos podría causar desequilibrios.

Para nivelar y mejorar el sistema de chacras es recomendable tener la asistencia de una persona con conocimiento en la materia, que brinde una ayuda personalizada. En internet, hay músicas y meditaciones para activarlos; si los vas a usar, te recomiendo utilizar tu sabiduría interna para que te conectes con tu Yo Superior, tu Ser Crístico, y recibas así la energía que necesitas, en la cantidad y lugar adecuado para ti. Lo más recomendable es enfocarse en que fluya la energía, como un río, por todo tu sistema energético.

Equilibrar tus chacras es permitir que fluya la energía divina, al igual que queremos que circule armoniosamente la sangre, por todo el cuerpo.

Tu intuición y autoconocimiento seguramente ya te estarán dando señales sobre qué centros necesitas atender más. Concéntrate en el corazón. Imagina al chacra cardíaco lleno de luz verde. Llénalo de amor. Imagina que de él se extiende la luz que armoniza a todos los otros centros.

Hay meditaciones para trabajar los chacras que incluyen las sílabas en sánscrito que activa a cada uno, así como la nota musical, el color y la respiración. También hay libros como Las Manos que Curan, de Ann Brennan, que muestran ejercicios y movimientos específicos para cada vórtice.

Fuente: Estampas

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