@TipsFemeninos // Arquitectura para apreciar desde el cielo // Miami. A veces las vistas más hermosas sólo se logran si elevamos la vista. Estos son algunos ejemplos que lo demuestran.

1. Castello di Sammezzano, Leccio (Italia) Castello di Sammezzano, en Leccio (Italia). Los cautivadores techo, bóveda y decoración de la Habitación Pavorreal en este palacio italiano abandonado, que se encuentra cerca de Florencia hablan por sí mismos. Pavorreales y otros animales exóticos fueron la fuente de la inspirada decoración de las habitaciones de este edificio de ensueño. La redecoración morisca de lo que es un palacio mucho más antiguo fue obra de Ferdinando Panciatichi Ximenes d’Aragona.

Aunque el arquitecto, ingeniero, botánico, filósofo y político italiano nunca visitó el Levante u Oriente, se imaginó un mundo de formas y colores exquisitos que trajo a la vida en Leccio entre 1843 y 1889.

Convertido en hotel en el siglo XX, el palacio y su policromática Habitación Pavorreal están en el limbo hoy.

2. Catedral de Ely, Cambridgeshire (Inglaterra) Catedral de Ely, Cambridgeshire (Inglaterra).Foto:BBC Terminada en 1334 por el carpintero real William Hurley, el exquisito farol de madera sobre la torre octogonal central de la catedral de Ely es uno de los más grandes logros de la ingeniería y el diseño medieval.

Desde el suelo de la catedral parece el centro de una gran estrella de ocho puntas, con la figura esculpida de Cristo Glorificado en el centro.

3. Estación del metro de Solna Centrum, Estocolmo (Suecia) Estación del metro de Solna Centrum, Estocolmo (Suecia).Foto:BBC La atracción más espectacular del centro comercial Solna Centrum en Estocolmo es, por mucho, la estación de la línea azul del subterráneo, establecida en 1975.

Los artistas Anders Åberg y Karl-Olov Björk pintaron el lecho de roca expuesto del vestíbulo con un color rojo brillante, magníficamente iluminado. Subir las escaleras es como ser arrastrado hacia o escapar de la mítica cueva de un hechicero.

Desde 1957 muchos más artistas han convertido 94 de las 100 estaciones de la red subterránea en memorables obras públicas de arte, lo que justifica la expresión según la cual el metro de Estocolmo, de más de 100 km de longitud, es “la obra de arte más larga del mundo”.

Quizás solo el metro de Moscú, perteneciente en su mayoría a una época anterior, está a la altura de este increíble logro.

4. Gran Estación Central, Nueva York (Estados Unidos) Gran Estación Central, Nueva York (Estados Unidos).Foto:BBC Por décadas, el techo con el zodíaco del imponente y bien amado vestíbulo de la Gran Estación Central fue prácticamente invisible. Estaba cubierto de una gruesa capa de alquitrán, el resultado de los incontables cigarrillos fumados por generaciones de pasajeros que se trasladaban hacia las 67 plataformas bajo el imponente edificio estilo Beaux-Arts diseñado por Warren y Wetmore, y Reed y Stern.

Basado en mapas astronómicos medievales, lo pintaron el artista francés Paul César Helleu y el neoyorquino Charles Basing junto con un equipo de asistentes. Los signos del zodiaco fueron delineados en dorado sobre un fondo verde azulado, que evoca los cielos otoñales e invernales de Grecia y el sur de Italia.

El techo restaurado y sometido a limpieza fue develado en 1998.

5. La mezquita del Imam Jomeini, Isfahán (Irán) La mezquita del Imam Jomeini, Isfahán (Irán).Foto:BBC En 1598, el sha Abás el Grande trasladó la capital de Persia a Isfahán. Allí encargó una extraordinaria secuencia de ambiciosos y hermosos edificios, civiles y religiosos.

Pero debido a que el único material disponible en Isfahán era arcilla cocida, existía el temor de que, sin importar cuán grandiosos, los edificios se verían bastante simples.

Nuevas técnicas para crear baldosas de mosaico colorado permitieron a los arquitectos del sha deleitarse con maravillosas muestras decorativas, que alcanzaron la perfección máxima en la Mezquita del Imam Jomeini (o Mezquita del Sha, 1612-1638).

Diseñada por el maestro calígrafo y miniaturista Rezza Abbasi, los mosaicos azules, amarillos, turquesa, rosados y verdes capturan y reflejan la luz de esta calurosa y brillante ciudad, animando los frescos espacios bajo el gran domo azul.

6. Club de Golf de los Nueve Puentes, Yeoju-gun (Corea del Sur) Club de Golf de los Nueve Puentes, Yeoju-gun (Corea del Sur).Foto:BBC Diseñado por Shigeru Ban, el arquitecto japonés célebre por una nueva generación de edificios de papel y cartón, este club inaugurado en 2010 tiene un notable y elegante atrio. Un caparazón reticular de madera apoyada limpiamente por columnas de tres pisos de alto forma su cielorraso y su techo. Fueron cortados por computadora, y emplean tan poco material como es posible.

Las columnas de filigrana a prueba de fuego permiten el flujo de aire a través del atrio y su diseño está inspirado por las “esposas de bambú” (zhúfurén), tradicionales refuerzos enrejados de bambú. Cuando hace calor y hay mucha humedad afuera, estos son mejores para dormir: son más frescos que las almohadas y las sábanas.

La forma ligera del caparazón del techo se refleja en un estanque, creando un efecto poético intencional.

7. Centro Heydar Aliyev, Baku, Azerbayán Centro Heydar Aliyev, Baku, Azerbayán.Foto:BBC El piso, las paredes y el techo del curvilíneo auditorio de este audaz centro cultural, abierto en 2012, forma una continuidad ininterrumpida. El efecto es mágico y verdaderamente magnífico, como si la arquitecta Zaha Hadid hubiera disuelto las reglas de la construcción y hubiera inventado las suyas propias.

De hecho, el geométricamente complejo cascarón laminado de roble blanco del auditorio descansa sobre un marco de acero. Esto le da a la estructura la rigidez necesaria, mientras permite que el auditorio se sienta como si flotara en su propio espacio libre. Zaha Hadid había querido darle forma a una arquitectura así de fluida por mucho tiempo. Gracias a la tecnología más avanzada lo logró en Baku.

8. St. Stephen Walbrook, ciudad de Londres (Inglaterra) St. Stephen Walbrook, ciudad de Londres (Inglaterra).Foto:BBC Vista desde los confines de las calles de la City, St Stephen Walbrook parece una estructura muy modesta. Adentro, sin embargo, esta iglesia diseñada por Christopher Wren es una de las maravillas arquitectónicas del siglo XVII europeo.

Levantada sobre ocho columnas corintias y ocho arcos puntuados por ventanas claras, es un domo artesonado. Se trata de un modelo a escala del domo que Wren había querido construir sobre su diseño original para catedral de St. Paul. Quienes encargaron la iglesia rechazaron el diseño, pero en este silencioso inmueble podemos ver lo que se proponía.

Fuente: La Nación / Arquitectura para apreciar desde el cielo