La Vida Lucida / Estás acostumbrada o acostumbrado a realizar ejercicios, a ser una persona activa y de pronto se presenta un problema de espalda, viene entonces la disyuntiva de quedarte en cama o realizar algún tipo de ejercicio.

Si se trata de yoga, el asunto se torna algo más difícil por las asanas o posturas que implica su práctica.  Ciertamente es un tema que debe tratarse con delicadeza, dependiendo primeramente del tipo de lesión que aqueja la espalda.

Posiciones de emergencia en el yoga Muchos expertos en yoga aseguran contar con ” posiciones de emergencia ” para no abandonar la práctica de ejercicios por completo. Se trata de movimientos suaves y lentos que ayudan a relajar los músculos sin forzar estiramientos o tratar de fortalecerlos, ya que la condición de dolor o molestia no lo permite.

Por otra parte es imperativo saber claramente el tipo de lesión que se tiene y si es posible aliviarla con el yoga; ya que en el caso de una contractura, existen movimientos que se pueden realizar de forma gradual y armónica que pueden llegar a ser casi milagrosos en cuanto al alivio o sanación del problema en la espalda. Casos mucho más graves pueden hacer ver al yoga como un enemigo, puesto que sus posturas podrían empeorar la situación.

También puedes leer: 3 Rutinas de pesas para quemar grasa rápidamente ¿Qué tipos de movimientos es mejor evitar? Tal es el caso de la posición llamada “Superman” la cual te lleva a acostarte boca abajo con los brazos extendidos al frente, muy similar a la posición tomada por el superhéroe para volar, luego levantas los brazos y las piernas extendidas al mismo tiempo. Científicos han comprobado que esta posición puede generar daños en la parte baja de la espalda, empeorar alguna lesión o molestia y hasta causar dolores agudos en la espalda y espasmos.

Contraindicado es igualmente el movimiento que implica girar el torso estando acostado, ya sea con las piernas flexionadas o estiradas. Expertos en terapia física indican que podría causar lesiones mayormente en la parte media de la columna y en menor grado en la región lumbar.

Otros movimientos pueden causar estrés en las articulaciones de la columna, lo cual debe ser tomado en cuenta al momento de tener una espalda lastimada.

Aseverar tajantemente que el yoga es enemigo de una espalda dañada es falso. Como se menciona más arriba, dependerá del tipo de lesión que se tenga, pues en muchos casos las posturas permiten aliviar y reducir molestias. Lo mejor es consultar con el médico para evaluar puntualmente la lesión o problemática en la espalda.

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