El Vocero / En el marco de la celebración de mayo, Mes de las Personas de Edad Avanzada, Medicare y Mucho Más (MMM) hace un llamado a mejorar el trato hacia el adulto mayor y a fomentar la felicidad.

¿Cómo? Mediante la empatía. La proveedora de servicios de salud asegura que ponerse en el lugar de las personas mayores y acercarse a ellos demostrándoles sensibilidad y amor hará que sean más felices.

Sacar tiempo para compartir intereses o pasatiempos con familiares de la tercera edad, ya sea arreglar el jardín, asistir a una bohemia, o simplemente acompañarles en una caminata recreativa, son algunas de las actividades recomendadas por la aseguradora. Exhorta, además, a asistirles en el cuidado de la salud y acompañarles a citas médicas para que estos sigan al pie de la letra las recomendaciones del médico y para que se sientan más seguros.

De otro lado, expertos señalan que ejercitarse, alimentarse bien, ser agradecido, expresarse y gastar más en hacer que en tener son actividades claves para alcanzar la felicidad. Por esta razón, universidades como la de Harvard han integrado a su currículo de estudios universitarios un curso dirigido a fomentar la felicidad en los ciudadanos.

En la clase, a cargo del profesor Ben-Shahar, sobresalen prácticas que requieren cierta disciplina como plantearse y cumplir metas a corto plazo, enfocarse en las bondades de la vida, sonreír, arreglarse, escuchar música, calzar cómodo y cuidar la postura.

Asimismo, la Universidad de Yale incorporó la clase de Psicología Positiva, que de igual forma ha atraído a miles de estudiantes. Este curso, ofrecido por Lauris Santos, es similar al del profesor Shahar. Sin embargo, este se enfoca en la importancia de adoptar de forma consciente prácticas de mejoramiento personal que contribuyen a una vida más placentera y menos estresante. Entre las técnicas presentadas en el curso se encuentran dormir mejor, pasar más tiempo con los seres queridos, limitar las interacciones tecnológicas e incrementar las personales, practicar la meditación y ser más agradecido.

Estas inclusiones evidencian que ser feliz es simple, real, viable y posible para todo aquel que se lo proponga y para quien quiera ayudar a otros a lograrlo.

El tema de la felicidad no es nuevo, lleva miles de años estudiándose y siendo objeto de reflexión. No obstante, es ahora cuando está disponible la evidencia de su existencia y de cómo se logra.

La felicidad consta de integrar a la vida hábitos sanos, momentos de tranquilidad y estrategias para sentirse bien consigo mismo. El problema mayor no es comprender las destrezas y empezar a hacerlas, ya que evidentemente se trata de prácticas sencillas. El reto mayor está en la consistencia.

Las técnicas que plantean estas prestigiosas instituciones universitarias deben emplearse todos los días y de forma consciente, y es ahí donde fallamos. Razón por la cual cada vez nos alejamos más de alcanzar la felicidad.

¡Anímese, sea feliz y comparta la felicidad!