NPS / El nuevo de propietario Carlos Gill Ramírez garantiza la estabilidad laboral de la plantilla de trabajadores, al tiempo que señala estar analizando alternativas para la adquisición de materia prima, dijo en exclusiva para El Estímulo

Alice Neumáticos de Venezuela, nombre con el cual se conocerá en lo sucesivo a la sexagenaria Bridgestone Firestone Venezuela (BFVZ) tras su adquisición por parte del venezolano Grupo Corimon, seguirá comercializando sus productos bajo la marca Firestone, lo que sin duda garantiza una posición de mercado cautivo para los nuevos propietarios.

Las operaciones de la planta ubicada en Valencia, Carabobo, seguirán operando con la normalidad que las condiciones lo permitan, dijo a El Estímulo, Carlos Gill Ramírez, presidente de Corimon y nuevo dueño de la productora de cauchos, quien respondió preguntas vía correo electrónico.

No ofreció detalles sobre el monto de la transacción toda vez que el tema está limitado por una cláusula de confidencialidad incluida en el contrato, Carlos Gill Ramírez señaló que se trató de un “proceso largo como suele ser este tipo de operaciones. La firma se realizó previa a la difusión realizada por Bridgestone” el pasado lunes.

Carlos Gill Ramírez, quien ha estado ligado al sector automotor, destacó que la compra se realizó con recursos propios, y aclaró que el tema de los pasivos ?cuyo monto tampoco quiso revelar? será “revisado”.

?¿Por qué adquirir una planta en estos momentos cuando la industria está en su peor punto histórico? ¿Cuál es el foco de este negocio?
Carlos Gill Ramírez: Creo que es la contribución sustancial que los empresarios debemos hacer al país. Nosotros somos un grupo con experiencia y organización, aspectos imprescindibles para lograr el manejo de negocios, como este nuevo reto al que nos enfrentamos. Vemos lo mismo que ven ustedes. Y también vemos el compromiso como empresario de mantener los puestos de trabajo de nuestras empresas en Venezuela.

?¿Puede una marca independiente competir con los gigantes del sector?
Carlos Gill Ramírez:Al igual que nuestras adquisiciones anteriores, ésta se trata de una empresa con un promedio de edad superior a los 60. Al adquirirla estamos también adquiriendo la tecnología, la marca y la genética de la empresa. Adquirimos una gran empresa con trayectoria y experiencia. Si bien el nombre es Alice Neumáticos de Venezuela la marca seguirá siendo Firestone.

?¿Cómo puede asegurarse la adquisición de materia prima en momentos en que el Estado mantiene restringida la oferta de divisas para la compra?
Carlos Gill Ramírez:En este momento estamos analizando distintas alternativas para la adquisición de materia prima.

?¿Qué va a pasar con la red de puntos de ventas exclusivos?
Carlos Gill Ramírez:En estos momentos el equipo está trabajando en planes operativos y logísticos. Pero en principio no está planteado que esa red disminuya y siga distribuyendo nuestros productos.

Carlos Gill Ramírez también aclaró que no está previsto ningún tipo de despidos, por lo que se garantiza la estabilidad laboral de los cerca de 1.500 empleados de la nómina fija.

Pese a los intentos no se obtuvo declaración de algún vocero de la empresa, así como tampoco de los dirigentes sindicales para exponer sus opiniones sobre la transacción.

– Sorpresiva negociación –

En el sector automotor la noticia de la venta de BFVZ fue toda una sorpresa. “Eso no se esperaba, fue toda una noticia”, afirmó Orlando Sanz, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Distribuidores de Cauchos (Asocauchos), quien aseguró desconocer el monto de la operación.

“Ha debido ser una operación compleja no solo por lo que significa comprar una empresa en sí, sino por la situación actual de la compañía, los pasivos y las deudas que se mantienen. Eso debió ser motivo de mucho análisis”, destacó una fuente del sector ensamblador que prefirió el anonimato.

Otras fuentes también expresaron su extrañeza por la compra en momentos en que la industria atraviesa su punto más álgido en más de 60 años, en especial por la imposibilidad de acceder a dólares para la compra de materia prima y la acumulación de una pesada deuda estimada en cerca de 3.000 millones de dólares, deuda que ante la imposibilidad de ser pagada ha sido tomada como pérdida operacional por muchas de las casas matrices.

Esta situación ha provocado que los números de BFVZ hayan caído de manera alarmante. La falta de insumos llevó a que la planta redujera el año pasado sus actividades a pocos días a la semana al reportar una caída de 70% en la manufactura, pues de una capacidad instalada para producir unas 9.500 unidades diarias, la producción cayó por debajo de las 3.000 unidades.

Los propios trabajadores han denunciado que la empresa bajo la antigua administración había incurrido en prácticas desleales, al dedicar el grueso de la producción a la manufactura de cauchos de mayor tamaño que pueden ser vendidos a mayor precio, en detrimento de los neumáticos con medidas de 13 y 14 pulgadas, los más solicitados y escasos del mercado.

Carlos Gill Ramírez compra Bridgestone Firestone Venezuela