NoticiasVenezuela.org / Lisa Brown es una mujer estadunidense que en el año 2016 sufrió una desilusión amorosa. En medio de la tristeza se miraba al espejo y no le gustaba lo que veía. Entonces decidió bajar de peso.

Para lograr su objetivo  se obsesionó con hacer ejercicios, comenzó a comer menos. Fue así como al cabo de 11 meses perdió casi 28 kilos, pero también sentía mucho cansancio y estaba con menos energía.

Entonces, más que sentirse linda, como creía que le iba a suceder luego de bajar de peso, se sentía mal, incluso poco atractiva. Fue por ello que decidió cambiar su rutina y hacer menos ejercicio, según contó en la revista Men´s Health.

Ayudada por su hermana, introdujo una rutina de levantamiento de pesas, a la vez que sacó gran parte de los ejercicios cardio e incrementó la ingesta de calorías.

El cambio no fue fácil. Brown recordó en la mencionada publicación que: “Comer más y correr menos fue realmente difícil luego de estar un año haciendo lo contrario. Pero unas pocas semanas después de empezar a levantar pesas, comencé a notar cambios en mi cuerpo”.

Sin embargo, no se trataba de cambios positivos, al contrario vio cómo iba sumando peso, pero cuando se deprimía por ello trataba de tener presente que era por una buena razón: comer más le daría energía a su cuerpo y ayudaría a desarrollar sus músculos.

“Aprendí a hacer ejercicios compuestos (sentadillas, peso puerto, press en banco y press por encima de la cabeza) y me sentía fuerte y capaz. Incluso cada día en el gimnasio se sentía como un desafío y entrenar volvió a ser divertido”, dijo.

Después de eso aparecieron sus músculos y curvas bien definidos. La ropa empezó a quedarle mejor y recuperó confianza.

“El alivio mental fue increíble, cuando dejé de obsesionarme con la balanza y en cambio me enfoqué en aumentar mi fuerza y el peso que levanto, dejé de complicarme y pensar en exceso, y estresarme tanto por mi cuerpo. Y ahí es cuando los verdaderos resultados comenzaron a aparecer”, subrayó Brown.

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