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La noche estrellada de Vincent Van Gogh , una novela de Jane Austen , el gol de James Rodríguez en el Mundial de Brasil de 2014, el río Caño Cristales de la Serranía de la Macarena. Las cosas que se llaman hermosas son tan diferentes: en esa lista hay humanos, obras de arte y accidentes geográficos naturales.

Aunque mucha gente cree que ya conoce la respuesta sobre lo bello, según la investigadora y ensayista de arte venezolana María Elena Ramos , en El libro de la belleza (2015), “con ella nos pasa como a San Agustín con el tiempo: que sabemos lo que es, salvo cuando nos piden que lo definamos”.

Esta parece ser todo aquello que conmueve personalmente, “como un advenimiento”, dice Ramos en su texto. Años atrás, en 1930, Albert Einstein escribió en el ensayo El mundo es como lo veo, que “la belleza reside en el corazón de quien la observa”.

Otros academicos lo explican desde el contexto. “La belleza está en el culturalmente condicionado ojo del observador. La gente está de acuerdo en que las pinturas, las películas o la música son hermosas porque sus culturas determinan una uniformidad de gusto estético”, reflexiona en la charla TED La teoría de la belleza de Darwin, disponible en internet, el profesor de filosofía norteamericano y editor de la revista Artes & Letras, Denis Dutton .|

El gusto por la belleza de la naturaleza y por las artes atraviesa las culturas y las barreras espacio temporales. En Japón, por ejemplo, adoran a Beethoven, que es alemán. Los peruanos aman las impresiones con sellos de madera japonesas. El escritor inglés William Shakespeare es traducido a cada idioma del planeta.

Según Dutton “la experiencia de la belleza, con su intensidad emocional y placer, pertenece a nuestra psicología humana evolucionada”.

Él comparte la idea de otros investigadores interdisciplinarios, y agrega que “laexperiencia de la belleza es un componente en toda una serie de adaptaciones darwinianas: es un efecto adaptativo, que extendemos e intensificamos en la creación y disfrute de obras de arte y entretenimiento”.

Esa difícil decisión Cuando se trata de ver la belleza en cada uno, a pesar de que es un concepto subjetivo para el individuo, “está esculpida por factores que ayudan a la supervivencia del grupo”, dice Anjan Chatterjee , psicólogo, quien estudia el tema a través de herramientas de las neurociencias cognitivas. “Muchos experimentos han arrojado que solo un par de parámetros básicos contribuyen a hacer atractivo un rostro, los cuales incluyen la media, la simetría y efectos hormonales”. Así lo refiere en sus trabajos de investigación científica y en la charla TED, Cómo tu cerebro decide qué es bello.

Estos son los tres parámetros, de acuerdo con este especialista:

1. La medida.

Un hallazgo del erudito Francis Galton, de principio del siglo XIX, mostró que la composición del promedio de las caras es típicamente más atractiva que revisar un rostro en particular. En su experimento, que ha sido replicado muchas veces, sobrepuso varias rostros de criminales, en una búsqueda por el mal. Lo que encontró fue una cara estética. Así los rostros comunes representan las tendencias centrales de un grupo dice Chatterjee. Aquellos con características mezcladas representan distintas poblaciones, y presumiblemente poseen mayor diversidad genética y adaptabilidad al ambiente. El especialista agrega que en investigaciones se ha encontrado que muchas personas creen que los individuos mestizos son atractivos y las familias endogámicas menos.

2. Simetría .

Este es el segundo factor que contribuye a la belleza. La gente cree que los rostros simétricos son más bonitos que los asimétricos. Las anomalías del desarrollo son comúnmente asociadas con estos últimos. Y es correspondiente en plantas, animales y humanos, que surgen a partir de infecciones parasitarias.

Resulta que la simetría también es un indicador de buena salud. El ejemplo paradigmático en este caso son los plumajes del pavo real. Esto, además de estético, significa que el animal está bien, que no tiene parásitos en la piel.

Según Luis Kamil Buitrago , divulgador científico del Parque Explora de Medellín, esto es un indicador de calidad genética. Sin embargo, para Darwin las plumas de los pavos reales no se podían explicar, no tenían ninguna función y por el contrario los afectaba.

Para Richard Prum , ornitólogo de la Universidad de Yale y autor del libro La evolución de la belleza (2017) , “la selección natural tiene sentido en muchos contextos, pero cuando se trata de deseo y atracción, muchas selecciones son caprichosas y responden al gusto del animal”.

En los años 30, un empresario e inventor llamado Maksymilian Faktorowics reconoció la importancia de la simetría cuando diseñó un micrómetro que medía la belleza. Con este aparato, podía cuantificar defectos menores de asimetría que compensaba en ese entonces con productos que vendía su compañía, la que ahora es la famosa marca de maquillaje Max Factor.

3. Efectos hormonales

Aquí, dice Chatterjee, los planetamiento científicos se limitan a las normas heterosexuales. El estrógeno y la testosterona juegan roles importantes en la formación de características que los humanos encuentran atractivas cuando se trata de otro ser humano.

El estrógeno produce rasgos que son señal de fertilidad. Típicamente los hombres encuentran atractivas a mujeres que poseen elementos tanto de juventud como de madurez. Un rostro parecido a un bebé podría indicar que la chica aún no es fértil, por eso las encuentran atractivas. Por lo general, agrega el neurocientífico, se ven los ojos grandes, labios carnosos y mentones angostos en las mujeres como indicadores de juventud, y pómulos angulosos como de madurez.

Algunos artistas, filósofos y científicos entienden la belleza como un proceso y aseguran que su naturaleza universal está cambiando mientras lo hace el universo. ¿Está la belleza en el ojo del observador? Al parecer va más allá y es una poderosa reacción que yace en lo profundo de la mente