Confirmado / Demasiado bonito para ser cierto. Ni Roma se construyó en un día, ni se pueden perder los kilos acumulados durante meses en tres. Sobre todo porque todas las medidas que aparecen en Internet y prometen conseguirlo carecen de evidencia científica (y sentido común).

 

 

Tan popular es esta búsqueda en Internet que incluso ya existe una dieta con ese nombre: Dieta Para Adelgazar Cinco Kilos en Tres Días, que consiste en tomar muy pocas calorías durante tres días y ‘descansar’ los cuatro siguientes, utilizando solo ciertas combinaciones de alimentos. Sin embargo, no es más eficaz (ni segura, ni lógica) que cualquier otra versión milagro como en su día la Dieta de la Alcachofa.

 

 

En este sentido, el gerente de HFE Health Fitness & Evolution, empresa dedicada al asesoramiento en nutrición y entrenamiento, Oscar Forquet Sos, advierte que, para empezar, es necesario olvidarse del concepto ‘perder peso’. “La terminología correcta sería hablar de composición corporal y porcentaje de grasa, ya que el peso engloba también la masa muscular, y esta no debe perderse”, explica. De hecho, es precisamente la masa muscular la encargada de quemar calorías y asegurar el éxito del proceso. Y, sobre todo, de la palabra ‘dieta’. Cualquier cambio esporádico con fecha de caducidad se irá tan rápido como vino, y jamás formará parte de un nuevo (y más saludable) estilo de vida.

 

 

“Las pérdidas de peso bruscas, como las que se pueden dar con las ya mencionadas ‘dietas milagro’ vienen dadas por un desequilibrio de nutrientes o restricciones calóricas exageradas. Por tanto, pueden arrastrar con ellas tejido muscular, interferir en procesos metabólicos, pérdida de energía… Además están relacionadas con trastornos de conducta alimentaria”, apunta Forquet Sos. Y a su vez, estos cambios tienen consecuencias, como ralentizar el metabolismo por haber perdido masa muscular (encargada de quemar las calorías) y déficit de vitaminas necesarias para la salud y la correcta absorción de los nutrientes.

 

 

Pero no solo eso. Además, se pierde un factor clave a la hora de perder peso y (lo que es aún más complicado) mantenerlo: la adherencia. “Las pérdidas de peso saludables deben de ser paulatinas, hay que crear buenos hábitos. Dar a la persona herramientas que formen parte de su vida cotidiana”, añade desde HFE.

 

 

Por otro lado, Forquet Sos explica que este tipo de soluciones temporales acaban, inevitablemente, en la recuperación del peso perdido: “Si hacemos una ‘dieta milagro’ para perder peso rápido, va a ser inevitable el efecto yo-yo. La mayoría de estas alimentaciones se basan en depleciones de glucógeno y al volver a nuestra alimentación normal volveremos a recargar esos depósitos”.

 

 

Perder peso rápido es posible, pero como dice Marcos Vázquez, fundador de Fitness Revolucionario, “una dieta extrema no va a mejorar una mala relación con la comida”, pero sí que se puede conseguirse teniendo en cuenta algunas consideraciones. Por ejemplo, asegurar un correcto aporte de los nutrientes esenciales, como aminoácidos, ácidos grasos como el Omega 3 y el Omega 6 y ciertas vitaminas y minerales, así como un elevado aporte de proteínas que protejan la masa muscular. De la misma manera, recomienda no bajar de 800 calorías al día y que estas provengan de alimentos reales, durante no más de unas dos semanas. Después, advierte, lo ideal es comenzar la transición hacia un cambio de hábitos que se pueda mantener en el tiempo.

 

 

Fuente:  harpersbazaar