Mundo Ejecutivo / Aunque los manuales siquiátricos no la incluyen como enfermedad, ser comprador compulsivo es uno de los trastornos más graves en la sociedad actual, ya que culturalmente se promueve que tener bienes materiales nos hace sentir mejor e incluso más atractivos.

Gabriela Orozco Calderón, académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala, que cuando realizamos compras sin control de las emociones, es cuando somos compradores compulsivos.

Si alguna vez has sentido muchas ganas de comprar algo e incluso experimentaste ansiedad, y al obtenerlo sientes euforia y posteriormente una gran culpa y caes en la depresión, es probable que seas un comprador o compradora compulsiva.

Esta adicción es más común entre mujeres cerca de los 30 años, y según la Asociación Mexicana sobre la Adicción, entre 4 y 12% de los mexicanos lo padece este trastorno.

Gabriela Orozco explicó que, a la fecha, los manuales psiquiátricos no incluyen la compra compulsiva (oniomanía) como una enfermedad, pero destacó que es muy parecida neurobiológicamente a lo que es el juego compulsivo, que sí se considera una conducta adictiva.

De acuerdo con información de UNAM Global, este comportamiento puede darse como una respuesta ante emociones primarias como son venganza y aburrimiento. Se acentúa, por ejemplo, en épocas decembrinas.

Por ejemplo, un mexicano en promedio gasta 2,947 pesos durante el Buen Fin, lo cual no es mucho, pero considerando la tendencia cercana al 60% a pagar con tarjeta de crédito podría representar un riesgo.

La Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas señala que la adicción es una enfermedad crónica y recurrente del cerebro, caracterizada por la búsqueda y el uso compulsivo de sustancias a pesar de sus consecuencias nocivas.

Es por ello que para la académica de la Facultad de Psicología de la máxima casa de estudios, la compra compulsiva se vincula con la adicción porque la característica en común es la impulsividad, además de relacionarse con depresión, ansiedad y conductas antisociales.

La Facultad de Psicología de la UNAM cuenta con un centro de atención a las adicciones, donde las personas con este trastorno pueden ser atendidos.