Confirmado / Aun cuando para muchas personas una ruptura puede ser sinónimo de alivio y bienestar, otras experimentan un lado diferente de la historia, viviendo tristeza, dolor e incluso podría convertirse en un verdadero drama si durante el proceso de separación no se establecen límites para sea lo más sano posible.

 

Claro está, en muchos casos la intensidad de las emociones dependerá de los compromisos que se tenían previos a la separación; si por ejemplo, además de ser pareja, eran también socios, o tenían hijos juntos o hasta mascotas. Otro factor que es conveniente considerar son las razones por las que se termina la relación: si es por acuerdo mutuo, porque alguno de los miembros dejó de sentir afecto por el otro, infidelidad, violencia, etc. Una ruptura es cambio y puede ser muy estresante.

 

Se nos ha vendido la idea del amor para toda la vida y la realidad no siempre es así, terminar una relación puede convertirse en una oportunidad para comenzar de nuevo, aunque estoy consciente que para ello primero es adecuado vivir el duelo, etapa que puede ser muy variable en su duración e intensidad. Es importante darle espacio a la tristeza y a la rabia, en la medida que estas emociones se vivan y se canalicen,  se aceptará la realidad y, con el tiempo, se construirá una nueva rutina.

 

Durante el proceso de separación, es conveniente poner límites. Recibir llamadas o noticias constantes de la ex pareja, hacerle seguimiento por las redes sociales, teniendo información de ¿donde está? ¿con quién sale?, conocer su agenda o mantener contacto constante con su familia evita desprenderse de la otra persona. La prioridad deber ser la propia salud emocional y aun cuando entiendo que en el día a día puede ser difícil marcar distancia, el bienestar individual debe convertirse en un objetivo de salud.

 

A pesar del malestar, trata de estar activa, es otra de las formas que ayudarán a superar la ruptura. Trata de concentrarte en ti. Aprovecha esta oportunidad en la medida de lo posible  para hacer ejercicios, socializar, salir con tus amigos, dormir, comer de manera saludable o cualquier otra actividad física o intelectual que te de bienestar.

 

Si la situación supera las herramientas personales o se extiende mucho en el tiempo, es importante buscar ayuda profesional. El espacio terapéutico puede contribuir a aceptar, aliviar y acompañar todo el proceso de separación.

 

 

Eme de Mujer