La Prensa / ¿Es de los que fracasa en el intento de crear hábitos de alimentación saludable? ¿Empieza una dieta y no la sostiene con el transcurrir del tiempo? Puede que se trate de que sus buenas intenciones carecen de las técnicas apropiadas. 

Los cambios repentinos suelen ser traumáticos en cualquier aspecto de la vida, y en la alimentación no es la excepción, en lugar de introducir un régimen de nutrición verde haga un transición progresiva.

“La clave está en reducir las porciones de carbohidratos, que generalmente sobrepasan nuestros requerimientos e incluir los vegetales en los tiempos de comida”, indica la nutricionista- dietista y asesora de imagen Ana Carolina Pérez. 

Con el “ir poco a poco” concuerda Elaine Ingram, especialista en nutrición y dietista. Recomienda ir integrando y combinando los elementos verdes con otros alimentos que sean de agrado para el individuo.

Para evitar el rechazo hacia alimentos verdes que pueden parecer nuevos para el comensal en su rutina, sugiere no aislar esta porción de resto de los elementos del platillo.

Una solución para la incursión de vegetales es “revolverlas con porciones de arroz, pastas, papas salteadas o en emparedados, en sopas, en lugar de tener un espacio separado en el plato”.

En tanto, la especialista también anticipa que para que la persona logre tomar las riendas de una nutrición en la dirección correcta, primero debe haber una conciencia de este acto.

“Si la persona no entiende el porqué debe comer mejor, muy difícilmente lo hará”, expresa Ingram, entendiendo que muchos recurren a este tipo de alimentación como último recurso para revertir afectaciones o deficiencias nutricionales en el organismo.

“En general, los vegetales tienen múltiples ventajas, proveen agua y fibra manteniéndonos saciados por más tiempo, su aporte de calorías es bajo, regulando los niveles de azúcar en sangre, así también los niveles de triglicéridos y colesterol. Evitando problemas cardiovasculares, manteniendo la presión sanguínea, manteniendo la salud del sistema digestivo y evitando algunos tipos de cáncer, además potencia el sistema inmunológico”, enumeró Ingram.

A la lista de beneficios agregó otros: “contienen vitaminas y minerales que evitan la necesidad de suplementarnos y además, estos atrapan radicales libres que causan daños a las células y retrasan los efectos del envejecimiento”.

Periodo de adaptación

Entre 10 y 30 días sitúan ambas expertas el periodo en que el organismo se adapta a la recepción de elementos verdes. 

En el buen apego a las ensaladas, argumenta Pérez, influye el plan nutricional seguido; este deber ser balanceado, teniendo en consideración otros grupos de alimentos además del vegetal (proteínas, carbohidratos, grasas, lácteos).

Para los más reacios en la adopción de un esquema nutricional, Ingram sugiere probar la ingesta de vegetales mediante la preparación de jugos o licuados en sopas.

Expandir Imagen Las guías alimentarias recomiendan una ingesta diaria de 5 porciones de vegetales. LA PRENSA/Archivo