A Tu salud / Los cambios hormonales durante el embarazo pueden producir cambios en tu cuerpo, especialmente  en la piel. Sin embargo, algunos cuidados sencillos te ayudarán a mantener una piel sana, además de prevenir el desarrollo de lesiones.

Cuidados de la piel La piel es el órgano más extenso de nuestro organismo, y por lo tanto es uno de los órganos a quien debemos prestar más atención. Durante la etapa del embarazo puede verse afectada por estrías,  debido al aumento de peso que produce un estiramiento de la piel y la ruptura de las fibras de colágeno, especialmente si la ganancia de peso ocurre rápidamente.

Por otro lado son frecuentes también las manchas en la cara, conocido como melasma; la hiperpigmentación  de la línea Alba, que se refiere a la línea vertical en el centro del abdomen, y la hiperpigmentación u oscurecimiento de la ingle y axilas. Para evitar estos cambios o disminuirlos, es importante principalmente el uso de del protector solar todos los días y no sólo cuando vas a la playa, beber mucha agua y  mantener la hidratación de la piel en forma constante con cremas a base de centella asiática o Rosa mosqueta y aceites como el de almendras y coco.

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Es indispensable evitar el excesivo aumento de peso en forma acelerada; recuerda  que la ganancia normal de peso durante el embarazo por mes es aproximadamente 1-1.5kg, y por encima de ese rango es más probable que se desarrollen estrías porque la piel se estira rápidamente, y también facilita la aparición de varices.

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Algunas pacientes embarazadas, aproximadamente un 10-20%,  pueden desarrollar prurito o picazón  en el tercer trimestre, con procesos de dermatitis por rascado o Rash cutáneo, y en estos casos es importante la higiene adecuada de la piel con jabones suaves, evitar la sobreinfección de las lesiones, evitar el rascado hidratando constantemente la piel y en algunos casos es necesario el uso de antialérgicos.

Dermatosis del embarazo Las dermatosis del embarazo son un grupo de enfermedades que se presentan como consecuencia de los cambios inmunológicos, endocrinos, vasculares y metabólicos que aparecen en la mujer embarazada y  que han sido descritas mayoritariamente durante el embarazo o el postparto inmediato. Se  clasificación en cuatro grupos definidos: herpes gestationis, erupción polimorfa del embarazo, prúrigo del embarazo y foliculitis del embarazo.

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El herpes  gestationis se manifiesta por la aparición de prurito exasperante, asociado a lesiones urticariformes o ampollosas durante el segundo o tercer trimestre del embarazo. La localización preferente de las lesiones es el abdomen, a menudo alrededor o próximas al ombligo con posterior expansión al resto de la superficie corporal.

La erupción polimorfa del embarazo , es la dermatosis más frecuente del embarazo. Se presenta habitualmente en primigestas durante el último trimestre del embarazo con lesiones muy pruriginosas. Las lesiones pueden ser papulosas de pocos milímetros de tamaño, localizadas preferentemente en las estrías, en placas urticariformes  o de disposición folicular.

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El prurigo del embarazo ,  se caracteriza por presentar lesiones escoriadas muy pruriginosas tipo prúrigo en superficies extensoras, pero que ocasionalmente pueden ser diseminadas. Se ha descrito en mujeres que presentan rasgos personales o familiares de atopia y se considera que su aparición se debería a la unión de una predisposición personal junto a los cambios propios del embarazo.

La foliculitis del embarazo ,  se presenta como una erupción monomorfa, papulosa, folicular que aparece desde el cuarto al noveno mes del embarazo, resolviéndose después del parto y recurriendo en embarazos posteriores.

También se han descrito otras patologías que solo se presentan en el embarazo como:

El impétigo herpetiforme,  considerada una forma peculiar de psoriasis pustulosa que se presenta durante el embarazo, habiéndose descrito tanto en pacientes ya diagnosticadas de psoriasis como en pacientes sin lesiones previas; clínicamente se caracteriza por presentar placas eritematosas con borde pustuloso localizadas preferentemente en flexuras.

Por otro lado también se describe la colestasis del embarazo , patología que se presenta durante el tercer trimestre del embarazo con prurito intenso, a diferencia del prurito fisiológico que suele presentarse durante los primeros meses y en ocasiones erosiones debidas al rascado. El prurito comienza muchas veces en palmas y plantas y posteriormente se extiende a brazos, piernas, tronco y cara. Las pacientes pueden presentar ictericia o tinte amarillo de la piel, coluria y malabsorción de grasas. Los síntomas desaparecen en 24-48 horas después del parto y la ictericia en 1 ó 2 semanas.

Es importante recordar que en todos estos casos la mejor herramienta es el manejo multidisciplinario, es decir, en conjunto con el dermatólogo, para lograr un tratamiento acertado y evitar las lesiones a largo plazo en la piel.

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