El Informador / Antes te importaba tu físico, ahora es mucho más importante que tu bebé esté bien. Antes usabas maquillaje, ahora ya ni siquiera le ves el punto. Antes eras una maestra de la limpieza, pero ahora es imposible tener una casa limpia.

1. Llegar tarde: Antes de tener hijos, eras la chica más puntual del mundo. Pero ahora llegas 10 minutos tarde. ¿Y cómo? El bebé llora, la casa es un desastre, no llega la niñera, y todavía ni te maquillas. Eres una mamá ahora, pero no haces milagros? y ya dejó de importante ser tan estricta con tu puntualidad. Ahora sólo te haces tiempo para tu pequeño, y casi todos lo entienden.

2. Usa maquillaje: Todavía te gusta verte súper sexy, pero también sabes que requiere tiempo, tiempo que podrías utilizar mejor para dormir. Ahora no te interesa tanto prepararte para ir a las compras, ya necesitas hacer las cosas lo más rápido posible, y si eso incluye labial o no, ¡qué importa! Tu rutina ha tenido que cambiar por razones drásticas.

3. Tener una casa desordenada: Si todavía no has terminado de preparar la leche, mucho menos tienes tiempo para limpiar el piso. Si antes te estresabas mucho por la limpieza, seguro intentas hacer más por tu hogar, pero si alguien abre un clóset, sería enterrado entre un sinfín de cosas.

4. Ser perfecta: Cuando estabas embarazada, tenías tu Pinterest repleto de fotos lindas sobre bebés, libros para bebés, recámaras lindas, mamelucos hechos a mano, disfraces y hasta comidas para pequeños.

Pero sólo necesitaste 5 minutos de ser mamá para darte cuenta que eso sólo sucede entre celebridades o ricos. En realidad, serás muy suertuda si te da tiempo de ordenar una pizza y cortar una manzana para antes de dormir. No eres perfecta… nunca lo serás. Y ya dejó de ser importarte.

5. Dejarle de hablar a la gente que no te cae bien: Es lo suficientemente difícil encontrar el tiempo para ir al gimnasio y al trabajo. Es prácticamente imposible verte con todas tus amigas mientras tienes un bebé. Ahora sólo le darás tu tiempo a quienes en verdad se lo merecen? y pues ni modo, eso quiere decir que tendrás que dejar de ver a la gente que no te caía tan bien.