@TipsFemeninos // Cuanto más nos parecemos, más nos amamos  // Miami. Era un mito, señoras y señores. Quedo demostrado científicamente que, en el amor, los polos opuestos no se atraen. Ahora se sabe que sólo era una creencia popular y la frase podría quedar definitivamente acotada al universo de los circuitos eléctricos.

Un  estudio realizado por investigadores de las universidades de  Kansas y  Wellesley, en los Estados Unidos, asegura que nos sentimos más atraídos por las persona que nos resultan afines. Y que las parejas con mayor cantidad de características en común son las que sobreviven a largo plazo.

“Imagine dos extraños entablando una conversación en un avión, o una pareja en una cita a ciegas”, describe Angela Bahns, profesora de psicología en la Universidad de Wellesley y una de las autoras del estudio. “Desde los primeros momentos de bromas torpes, la similitud entre las dos personas está jugando con fuerza un papel en las interacciones futuras. ¿Conectarán? ¿O se separarán? Esos primeros reconocimientos de similitud influyen mucho en esa decisión.”

Para llegar a esta afirmación, los expertos reclutaron a 1.523 parejas (algunas estaban involucradas afectivamente y otras no tenían relación entre ellos) y le pidieron a cada participante que completara una breve encuesta sobre sus actitudes, actividades recreativas, valores y otros rasgos de su personalidad. Con esta información, calcularon el porcentaje de similitudes entre ellos, tomando en cuenta aspectos importantes en una relación como la intimidad, la cercanía y la duración. El resultado fue contundente: la frecuencia de estas variables alcanzaba el 86%.

Luego realizaron un seguimiento a los voluntarios del estudio y determinaron que el  23% de los participantes volvió a tener contacto con “su pareja” y sus cuestionarios mostraban un alto nivel de características compatibles.

La investigación, publicada en la revista The Journal of Personality and Social Psychology, también alerta sobre una cuestión que muchas veces lleva años descubrir, y más aún aceptar: los miembros de una pareja no se modifican entre sí con el paso del tiempo. Es decir que las personas no están dispuestas a cambiar su personalidad, y aunque en un comienzo pueda resultar muy atractivo un candidato con características opuestas, a la larga esas diferencias generan cortocircuitos, dando como resultado la ruptura.  Establecer una relación con una persona con los mismos objetivos y necesidades, aseguran, contribuye a evitar problemas en el futuro.

Fuente: El Clarín
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