El Tiempo de Colombia / María Piedad está en una encrucijada: cómo dosificarle el celular a su hija de 13 años, si ahí tiene dos grupos claves de WhatsApp , el del salón de clase, para las tareas e información de actividades, y el del equipo de fútbol, para coordinar los entrenamientos y partidos.

Mariela está preocupada por su relación de pareja: discute mucho con su esposo porque quiere que se encargue más de los niños y las tareas de la casa. Está cansada de darle cantaleta —y él también—.

La tecnología en manos de los niños y adolescentes, las exigencias de éxito y perfección de la sociedad actual, ser amigos y padres de sus hijos y el siempre presente tema del balance vida laboral y vida familiar y personal siguen liderando la lista generadora de estrés de las mamás de hoy, según las psicólogas María Elena López, experta en familia, y Cecilia Zuleta, con base en las consultas que reciben de los padres.

1. Tecnología y redes sociales El reto de las mamás de hoy no es aprender a manejarlas; de hecho, hay muchas bastante tecnológicas, el punto es cómo regular su uso por sus hijos. Cuándo entregarles un celular, cuánto tiempo deben pasar con la tableta o los videojuegos, cómo dosificar el uso de las redes sociales, cómo evitar que se vuelvan adictos a los dispositivos son las preguntas que más se hacen.

“Establecer ese control y ese balance las confronta mucho y suele ser motivo de enfrentamiento con sus hijos. Como se dice, la tecnología no es mala en sí misma, sino el uso que se le da, y ahí hay que establecer controles y límites “, dice López.

“Las mamás deben estar a la vanguardia en este tema: saber qué páginas y redes sociales existen, cuáles son las más adecuadas según la edad, qué cosas pasan en la red para prevenir a sus hijos, poner el computador y la televisión en espacios sociales de la casa y no en el cuarto del niño”, recomienda Zuleta.

Pero el ejemplo es parte del proceso, y los padres también deben desconectarse cuando están con sus hijos, o pueden establecer acuerdos como nada de celulares a la hora de la comida o mientras ven una película todos juntos.