La Verdad de Monagas / Pero lo cierto es que estos estados no son solo sensaciones, sino la reacción del organismo se beneficia por tener sexo.

Lo anterior se debe a que un estudio realizado por el doctor Adrián Jaime en la Universidad de  Harvard sobre  LifeStyle Medicine , determinó que el sexo y el orgasmo pueden mejorar la capacidad respiratoria, beneficiar el sistema cardiovascular, contrarrestar la depresión y la ansiedad, aliviar dolores, proporcionar flexibilidad, fuerza y tono muscular; disminuir los síntomas asociados a la menstruación, la artritis y la osteoporosis y generar beneficios psíquicos.

“El proceso se logra debido a que en el acto sexual son liberadas una serie de sustancias bioquímicas que favorecen las posibilidades de lograr una vida más larga y saludable” , explicó el especialista.

Destacó que la liberación de serotonina, dopamina y otros siete neurotransmisores producen “una renovación hormonal en cascada”, que provoca en el organismo una serie de reacciones de reparación celular que harían al cuerpo volver a un eje de “revitalización”, por lo que es posible que quienes tienen sexo regularmente, prolonguen sus vidas hasta en 10 años.

Más resultados Para asegurarnos de que el sexo no es solo placer y que sí tiene beneficios para la salud, un grupo de médicos encabezados por el doctor George Davey-Smith  en la Universidad de Bristol, realizaron otro estudio a 918 hombres de entre 45 y 59 años de edad a quienes  se les hizo una historia clínica, un chequeo médico y se les preguntó acerca de la frecuencia de su vida íntima.

Tras diez años de hacerles un seguimiento a su vida sexual y su estado de salud, el equipo concluyó que cuanto más alta era la frecuencia orgásmica, más probabilidades tenían de estar saludables y que la probabilidad de morir era un 50% menor entre los hombres que sólo mantenían relaciones sexuales dos veces a la semana en comparación con los que lo hacían una vez al mes, quienes eran más proclives a sufrir enfermedades.

De esta forma, no solo estarán felices e irán sonrientes por la vida, sino también más sanos.