El País / ¿Belfie? ¿Spornosexual? ¿HSH? Mientras se debate por la dirección que el idioma castellano está tomando en tiempos de avances feministas e inclusivos, en el sexo también están surgiendo nuevos términos, acorde a cambios de sensibilidades.

La proliferación de nuevas definiciones sexuales puede llegar a confundir hasta al más avezado. Hace poco, en la edición estadounidense de la revista Rolling Stone , el título de un artículo se preguntaba ¿Cuál es la diferencia entre bi y pansexual? “.

El artículo arranca con una pregunta al actor Nico Tortorella, de la serie Younger , la nueva creación de Darren Star, responsable de Sexo en la ciudad . “¿Cómo te identificás?” La respuesta, luego de lo que el periodista describe como un profundo suspiro fue: “Esa es una pregunta muy cargada”. Tortorella, definido en la nota como activista “queer”, agrega que en ese movimiento “hay una tendencia a fijarse demasiado en las palabras, antes que en la persona. Y en mi fluidez, me siento atraído hacia la idea de que uno no tiene que ser una única cosa”.

Nico Tortorella, con la actriz y cantante Hilary Duff Lo cierto es que hay varios términos que conviene conocer para estar al tanto de lo más reciente, más allá de palabras como sexting (el acto de mandar mensajes de texto de alto voltaje sexual), ya bastante conocidas. Acá, un pequeño diccionario de recientes términos sexuales.

— Belfie . De “butt” (cola, trasero) y “selfie” (autoretrato). Una selfie de la cola que luego se sube a una red social. Kim Kardashian es una de las “belfiers” más famosas. La promotora y modelo argentina Sol Pérez es una de las más conocidas por esa práctica entre los consumidores rioplatenses de belfies .

— Bangover . Una resaca (en inglés, “hangover”), pero de mucho sexo. Ejemplo: “Anoche tuve sexo toda la noche. Tengo tremenda bangover “.

— Cena para dos : Sinónimo de la posición sexual denominada “69”.

— Dogging . Mantener relaciones sexuales en público, en referencia a los canes, que se aparean a la vista de todos.

— HSH . Acrónimo de “Hombres que tienen relaciones Sexuales con Hombres”. Término usado para designar a aquellos hombres que no se consideran (o no encajarían del todo en la descripción convencional de los) homosexuales. Ejemplo: hombres privados de libertad que no pueden tener relaciones sexuales con mujeres y, entonces, las tienen con otros hombres.

— Pansexual . Orientación sexual que va más allá de la bisexualidad. Persona que puede sentirse atraída hacia heterosexuales, gais, transexuales, hermafroditas y más.

— Pegging . Inversión de “roles” en una relación heterosexual, en la cual la mujer adopta la actitud masculina y penetra, con un dildo, a su pareja hombre.

— Sexdiet . De “dieta sexual”, o sea tratar de adelgazar mediante una intensa y frecuente actividad sexual.

— Sexit . Escapada sexual, signada por la rapidez y unas ganas muy intensas. Un posible ejemplo:

— Tengo ganas.

—Yo también, pero estoy trabajando.

—¿Sexit en el hotel que queda a dos cuadras de tu trabajo?

—Dale.

— Spornosexuales . Tribu inspirada en los metrosexuales. No solo se cuidan en sus atuendos y peinados, sino también lo físico, que lucen en cuanta oportunidad pueden. Hacen mucho, mucho deporte (de ahí el prefijo “spor”) y ejercicio para poder exhibir bíceps, tríceps, glúteos y abdominales. Si hay tatuajes, mejor. 

Ronaldo es citado como ejemplo de Spornosexual.  — Textrovertido . Aquellos que aparentan mucha seguridad y destreza en las artes amatorias cuando se comunican por mensajes de texto, pero que no lo son tanto en vivo y en directo.

Causas Los orígenes de estos y otros términos son diversos, explica el presidente de la Sociedad Uruguaya de Sexología, Santiago Cedrés. En algunos casos, “nacen en relación a prácticas nuevas, otros impulsados por cambios culturales y otros generados por políticas sociales”.

Para el sexólogo hay una apertura social respecto a la sexualidad y eso propicia que se hable públicamente “de las formas, las prácticas, desde las más cotidianas y cercanas hasta las más excéntricas”.

Eso, agrega Cedrés, facilita que aparezcan —y se acepten— muchas formas y prácticas sexuales, cada una de ella con sus terminología correspondiente. “Los términos que tienen más aceptación y conocimiento son aquellos que sus prácticas involucran a más cantidad de personas y ello los hace más populares, entre otras cosas por ser prácticas difundidas por personalidades públicas”, comenta el experto y menciona el caso del vocablo “metrosexuales”, popularizado en parte gracias a la gran exposición mediática de famosos como David Beckham en su momento.

David Beckham, la encarnación del concepto “metrosexual”. La también sexóloga Magdalena Joubanoba señala que las casi infinitas parafilias pueden dar lugar a términos sexuales que, a los oídos de alguien no iniciado, puede sonar como una práctica sexual nueva. “Una parafilia es cuando te excita algo que está en el límite de lo convencional, pero solo te excita eso. Por ejemplo, la gente a la que le excita que su pareja tenga muchas tatuajes. En el caso de los tatuajes, eso me lleva a pensar en por qué hay gente que se tatúa tanto, si no hay algo que se quiera ocultar atrás de tanto tinta sobre el cuerpo. Algunos psicólogos atribuyen la proliferación de tatuajes a cierta simbología a descifrar”.

Con la abundancia de información a través de redes sociales y tecnología, es probable que sigan surgiendo nuevos términos para designar, de manera novedosa, prácticas sexuales que en realidad son milenarias. Pero ganar visibilidad para ciertas prácticas sexuales a través de terminología nueva e ingeniosa puede funcionar, como señaló Cedrés, como una manera de legitimar y “normalizar” usos y costumbres referidos a la sexualidad que antes cargaban con estigmas y prejuicios.

Por otra parte, cabe preguntarse qué consecuencias tendrá la cada vez más abierta y frecuente exposición de nuestras costumbres y preferencias sexuales para nuestro sentido de la intimidad y la conexión única que puede experimentarse en una relación sexual y amorosa.

Los términos que más se buscan en internet El sitio Pornhub presenta todos los años un estudio de los términos sexuales más buscados a nivel mundial. El año pasado, lo más buscado por los millones y millones de usuarios del sitio fue “Porn for women” (pornografía para mujeres). En segundo lugar, los usuarios de Pornhub quisieron ver parodias porno de la serie animada Rick & Morty , creada por Dan Harmon, quien también ideó la comedia Community . Y el tercer lugar en esas búsquedas lo ocupó el término “fidget spinner”, el juguete que fue furor en 2017.

pornografía en la web Errores a raíz de lo que se ve Para la sexóloga Magdalena Joubanoba, el consumo de pornografía a través de Internet influye sobre la creación de nuevos términos sexuales. No tanto por el acto de empezar a emplear en la vida sexual una palabra descubierta en por ejemplo Pornhub —uno de los sitios web pornográficos más conocidos— sino porque, como dice ella, la tendencia a compartimentar absolutamente todo en subcategorías muy específicas, como “MILF”, por ejemplo. “La pornografía hoy es muchas veces la educación sexual predominante que tienen los preadolescentes y adolescentes. No se trata de moralismo, porque puede ser útil para estimular las fantasías sexuales. A lo que voy es a que educarse sexualmente a través de la pornografía es un error. He visto incluso casos de gente adulta, profesionales, que hacen consultas erróneas porque basan su consulta en algo que no es correcto”.

Joubanoba pone el ejemplo de la “eyaculación femenina”, que en los sitios web pornográficos se conoce como “squirt”. “El mero término —eyaculación femenina— es contradictorio y ridículo. Menos de 1% de las mujeres tienen muchas glándulas parauretrales y secretan el líquido de la excitación. La pornografía exhibe eso y hay gente que cree que el orgasmo femenino es eso, que si no ocurre eso no hay orgasmo. Y no es así”.