Primicia / Algunos hombres tienden a tener alteraciones emocionales cuando tienen su primer hijo pero se manifiesta en períodos distintos al de la mujer.

Naymar Peña narra su experiencia tras sufrir depresión posparto con sus dos niñas.

 

En su primer parto se debió al miedo de no saber cuidar a su bebé bien , además que su hija nació con una dificultad: intolerancia a la lactosa y eso le provocó broncoaspiración (comida acumulada en los bronquios al aspirar y obstruye las vías respiratorias) llevándola a frustrarse y desesperarse más.

 

El sentimiento de culpa crecía cada vez más. No quería hablar con nadie y sentía mucha molestia al cuidarla tanto y que la pequeña se enfermara.

 

Dos años después tuvo a su segunda niña y nació con la misma complicación que su hija mayor lo que también le generó alteraciones en sus emociones y lloraba repentinamente, pero ya esta vez sabía cómo manejar mejor el diagnóstico de su hija.

 

Sin embargo, Peña indica que pudo levantarse de su situación “gracias a Dios, al apoyo de su pareja y el pediatra”, asegurando que fueron sus mejores aliados para superar todo lo que vivió.

 

Causas Si recién acabas de tener un bebé y sientes una tristeza muy profunda, no logras interesarte por tu niño, te enojas con facilidad o siempre tienes ganas de llorar estos pueden ser solo algunos de los principales síntomas de un problema que puede afectar a tu bebé. De suceder esto es recomendable que comiences a buscar ayuda profesional.

 

La depresión posparto o DPP son alteraciones emocionales intensas o moderadas que puede tener la mujer después de dar a luz o en algunos casos un año después, esta condición médica requiere de tratamiento para combatirla.

 

Zinnia Ron es especialista en psiquiatría. Explica que la depresión puede aparecer por diversas razones.

 

En algunos casos se debe a que la mujer anteriormente sufrió alguna depresión en su vida, cuando el embarazo se desarrolla en un ambiente de conflictos o no hay apoyo de la pareja.

 

Por otro lado, Euclides Salazar, psiquiatra, agrega que durante y después del embarazado los niveles hormonales están variando por lo que también pueden influir en los cambios anímicos en las mujeres.

 

Tipos de depresión Es importante saber distinguir los tipos de depresión que existen, se clasifican según su gravedad: -Depresión posparto leve o Baby blue: La doctora Ron explica que este tipo de depresión la experimenta la mayor parte de las mujeres días después de dar a luz y tiene una duración de dos semanas.

 

La depresión blue no requiere de medicación y algunos de sus síntomas son irritabilidad, ansiedad, llorar fácilmente, insomnio, miedo a no ser buena madre y problemas de autoestima, puesto que comienzan a descalificar su cuerpo debido a los cambios que se produjeron en el embarazo.

 

-Depresión postparto grave: Por lo general, suele aparecer durante el primer mes después del parto, sus síntomas son ánimos depresivos, incapacidad para hacer las cosas, frustración, culpabilidad, constantes pensamientos negativos, tristeza, ansiedad, agresividad, preocupación excesiva insomnio baja autoestima ,entre otros.

 

“El desayuno, almuerzo y cena lo juntaba todo en la peinadora”, destaca Peña refiriéndose a su experiencia como madre depresiva.

 

Esposos deben acompañar a su pareja en el proceso y buscar ayuda

 

Tratamiento Los especialistas entre los procesos para tratar la depresión incluyen el conversatorio con sus familiares y pareja.

 

Por otra parte, el psicólogo o psiquiatra se encarga de brindarle apoyo emocional, manejo y modificación de pensamientos negativos o bien sea, psicoterapia.

 

Sin embargo, Ron subraya que en los casos severos se opta por medicar a la paciente.

 

“Hay casos donde la persona puede tener pensamiento suicida, mucho nivel de angustia, deambula y no tiene control de sí misma”, explica la especialista en Psiquiatría.

 

Estos medicamentos que se le indican son llamados psicofármacos (antidepresivos). Evelin Milne, psiquiatra, destaca que a pesar de que estos medicamentos pueden tener efectos indeseados en el bebé (todo medicamento va a pasar por la lactancia de la madre) existen algunos específicos que no producen efectos colaterales.

 

En otros casos se tiene la posibilidad de que la mujer deba consumir otro fármaco con mayor dosis, se le recomienda quitarle la lactancia al bebé mientras tome el tratamiento.

 

Si la paciente tiene insomnio se le receta ansiolíticos en la noche.

 

La doctora Ron insiste que cuando una mujer comience a experimentar estos síntomas proceda a buscar ayuda profesional al igual que si su entorno observa este problema lo notifique.

 

Riesgos De no afrontar la situación o realizar el tratamiento con eficacia puede traer consigo consecuencias muy grave tanto para la madre como para el recién nacido.

 

“Una relación madre depresiva-hijo no es la mejor, es importante que el bebé no pase mucho tiempo sin una relación plena con su madre”, enfatiza la psiquiatra Ron.

 

La ayuda que se les facilita a estos pacientes es para lograr que el niño y su madre puedan disfrutar de una vida plena y saludable.

 

Por otra parte, el doctor Salazar explica que la depresión afecta al sistema inmunológico por lo que la mujer esta más expuesta a las infecciones.

 

Resulta fundamental enfrentar este trastorno depresivo lo antes posible porque al incrementarse cada vez más la madre puede inclusive hacerle daño a su bebé o ella misma.

 

Hay familias en donde se espera que ocurra un milagro o “se le pase” y dejan correr el cuadro depresivo. Muchos esposos también se niegan a que su pareja sea medicada y de no tomar cartas en el asunto el trastorno puede ser mayor y peor si se trata de un paciente que previamente ha tenido episodios depresivos o si fue diagnósticada con algún daño psicológico previo. Con un caso así toda la familia debe recibir orientación.

 

¿Cómo superarla? – Expresar tus sentimientos, angustia y temores con alguien.

 

– No debes creerte autosuficiente, si no puedes hacer algo pide apoyo.

 

– Evitar quedarte sola en casa.

 

-Deja que alguien de confianza atienda al bebé y aprovecha tomarte un descanso.

 

– Escribir o dibujar ayuda a drenar energías negativas, haz un diario y deja plasmado tu día a día.

 

-Alimentarse adecuadamente.

 

-Sal a distraerte, caminar media hora al día.