Confirmado / Casi todo el mundo sabe que el 14 de febrero es el Día de los Enamorados, San Valentín. Su origen se remonta a la época del Imperio Romano, época en la cual gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos compromisos.

 

 

Pero hacia esa época, el sacerdote San Valentín, consideró que el decreto era injusto y celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se popularizó que San Valentín sea el patrón de los enamorados). Así fue como su popularidad y prestigio fueron creciendo hasta llegar a oídos del emperador Claudio II quién quiso conocerlo y, si bien al principio se sintió atraído por las ideas de Valentín, terminó ordenando que lo encarcelasen. El oficial Asterius, encargado de ello, quiso ridiculizarlo y, lo desafío a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que había nacido ciega. Valentín aceptó y en nombre del Señor, le devolvió la vista. Este hecho convulsionó a Asterius y a su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. Pero Valentín siguió preso y al final, el emperador Claudio ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de Febrero del año 270. La joven Julia, agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos.

Pero, cada año se repiten historias de amor y desamor que poco tienen que ver con su significado original. ¿Qué es el amor? Desde siempre escuché la palabra amor en canciones, cuentos, películas, y telenovelas. Todos hablan de amor de pareja. Pero, ¿alguien sabe realmente qué es? Recuerdo la frase de Andrés Calamaro: “No se puede vivir del amor”. Pero, ¿a quién reencontramos al formar pareja y qué necesidad buscamos satisfacer? ¿Acaso el amor es necesidad, deseo, demanda, y/o satisfacción?¿Es algo imaginario, una ilusión, o será un afecto genuinamente humano y que nace del corazón? Es indudable que amor es un término que genera mucha confusión. Cuando decimos “amar”, ¿todos entendemos lo mismo? No, se trata de un estado que entraña sensaciones singulares para quienes lo experimentan pero que no resulta azaroso sino que está regido por la historia de cada individuo. Pienso que es la pasión la que mueve, genera, excita y erotiza. Todo tiene el máximo puntaje cuando la pasión está puesta en el otro, ese ser que yo hago a mi modo, el que yo dibujo para amar y admirar.

Pero el entusiasmo es transitorio, tiene un tiempo de duración, necesita nutrirse constantemente. Pero, ¿qué ocurre cuando por diversos motivos, esos que nos mantenía con fuerza activa, desaparecen? Algunos ante la desaparición de esta pasión, renuncian y otros, permiten el surgimiento del apego, del querer, sentimientos que nos mantiene unidos. Casi como si el amor estuviera directamente ligado a lo pasional mientras que el querer va de la mano del cariño, del conocimiento y de un sentimiento ya más arraigado que se instala con el paso del tiempo. ¿El amor se siente? ¿Corazón, cerebro, genitales? ¿Dónde se siente el amor? Diferentes expertos creen que depende de quién lo sienta. Ojos que se miran casi sin parpadear, respiraciones acompasadas, corazones que laten en frecuencia rápida, un leve contacto con las puntas de los dedos que produce impactos sensoriales infinitos, ese especial cosquilleo en el estómago, los escalofríos de placer, el pulso acelerado, la certeza de gozar de un bienestar perfecto y la sensación de estar suspendidos en otra dimensión, en otro tiempo, así se siente el amor.

El enamoramiento es magia, es energía pura tanto para el hombre como para la mujer. Pero también es el resultado de una conjunción de reacciones químicas. Cuando dos personas se atraen sexualmente, una cascada de neurotransmisores recorre su cerebro y su cuerpo: oxitocina, fenilenetilamina, adrenalina, noradrenalina, serotonina, dopamina, vasopresina, endorfina, así como las hormonas sexuales testosterona y estrógenos.

Son estas sustancias las que producen la borrachera del enamoramiento pero necesitaran de nuevos estímulos sensoriales para poder permanecer circulando en la sangre. De otro modo, se disuelven en el torrente sanguíneo y desaparecen a los pocos meses. Pero no nos olvidemos que más allá de las palabras, la importancia está en los hechos. De nada servirá un “te amo” si las acciones que lo acompañan son de descuido, agresión y malos tratos. De mucho servirá un “te quiero” si se acompaña de interés, cuidado, comprensión y tolerancia. Las palabras tienen mucho valor; tanto, que algunas veces nos ciegan y confunden. Madame de Lafayette dijo: “Es posible que el amor no exista, pero el amor del amor, sí”. Oscar Wilde reflexionó: “Cuando de verdad necesitamos amar, el amor nos está esperando.

Existen muchas otras citas pero aunque filósofos, psicólogos, hombres y mujeres de las letras y el arte digan y escriban sobre el amor, está claro que se trata de una vivencia personal. Cada uno puede crear desde su propia experiencia vital su propia definición del amor. Y para que este San Valentín, este lleno de pasión y erotismo, te sugiero algunas cosas: Mensajes picantes: De camino al trabajo mándale un mensaje sexy y sutil que lo haga esperar con ansias a que llegue la noche Y si podes, mandale también durante el día. Masajes eróticos con aceites: Los masajes siempre estimulan y le dan un toque súper sensual y relajado a la escena. Cada uno a su turno dele al otro un masaje sensual, y por qué no, acompañado de sonidos. Baño estimulante: Tomen un baño juntos. Puede ser una actividad sensual y muy estimulante y pueden acompañarla después con masajes eróticos con aceites. Estar juntos, desnudos y mojados es un gran escenario para esta fecha y por qué no, para otras también.¨

Prueben diferentes juegos: Estos los ayudaran a aumentar el deseo y disfrutar de una noche de pasión. Anímense al juego de roles. Puedes ser la doctora y el tu paciente o dejen volar la imaginación con otros divertidos roles. Todo esto no son más que detalles para recordar a nuestra pareja que nuestro amor está vivo. minutouno.com