Estampas / Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, iniciativa de  la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en respuesta a la creciente preocupación sobre la cada vez mayor amenaza que representaba esta enfermedad. Este año, la campaña está orientada en la prevención de la Diabetes Tipo 2 en las mujeres embarazadas, como una estrategia a largo plazo que permita combatir la pandemia en niños niñas y adolescentes, y mejorar la expectativas de las mujeres luego de sus embarazos. Las cifras de la FID arrojan que las diagnosticadas con Diabetes Gestacional, tienen mayor riesgo de padecer Diabetes tipo 2 entre 5 y 10 años después del embarazo. De igual manera, las mujeres con Diabetes tipo 1 tienen mayor riesgo de abortos espontáneos y malformaciones en el feto cuando no reciben tratamiento y acompañamiento durante la gestación, lo que hace de la salud femenina un objetivo clave para la campaña. Mis recomendaciones Con esto en mente, comparto algunas recomendaciones que puedes tomar en cuenta si tu medico te ha diagnosticado Diabetes Gestacional o si eres paciente Diabetes tipo 1 y estás embarazada. Lo primero que debes saber es que la diabetes significa que hay demasiada azúcar en la sangre y esto puede ser perjudicial para ti y para tu bebé. En segundo lugar, es importante entender que el diagnóstico no es el fin del mundo, ya que hay muchas cosas que puedes hacer para reducir esos niveles de azúcar como lo son atender tu alimentación, hacer actividad física y cumplir tu tratamiento. Para obtener todas las vitaminas y minerales que ambos necesitan, procura comer alimentos lo menos procesado posible, para que aproveches las vitaminas y nutrientes de diferentes fuentes todos los días. Eso significa que debes comer cereales y almidones, como trigo, arroz, avena y maíz; vegetales y frutas; proteínas vegetales como lentejas, garbanzos, tofu y nueces; proteínas animales como huevo, pollo y derivados lácteos de preferencia descremados como yogurt y queso. Un aspecto que cobra mayor relevancia durante este proceso es aprender a leer e interpretar el etiquetado nutricional de los productos que consigues en el supermercado, para que puedas elegir de forma adecuada las porciones a ingerir o incluso, dejar de consumir. Hay que ejercitarse El ejercicio ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre. Cuando tienes diabetes gestacional procurar realizar actividad física todos los días. Antes de comenzar el plan de ejercicios es importante que consultes con tu médico tratante, para que juntos elaboren un plan que te funcione y que realmente puedas poner en marcha. Te sugiero comenzar con ejercicios de ligeros a moderados, es decir, 10 minutos a pie después de las comidas y los ejercicios de la parte superior del cuerpo mientras estás sentada. Trabaja tus rutinas hasta alcanzar unos 30 minutos por día. Mantén tu atención en cómo te sientes a lo largo de la jornada de ejercicios y detente si sientes contracciones. Si tu ritmo cardíaco supera los 140 latidos por minuto, estás tomando insulina y sientes que tienes un nivel bajo de glucosa en la sangre, deja de hacer ejercicio y atiéndete según lo acostumbrado en tu tratamiento. Después del nacimiento de tu bebé, tus niveles de azúcar en la sangre probablemente regresen a la normalidad y es posible que ya no necesites tratamiento. Amamanta a tu bebé, la lactancia materna mejora los niveles de azúcar en la sangre y se ha demostrado que reduce las posibilidades de desarrollar diabetes en el futuro. Finalmente, entre 6 y 12 semanas después del nacimiento de tu hijo, debes realizarte un análisis de sangre para determinar si has desarrollado prediabetes o diabetes y puedas iniciar el tratamiento de inmediato.

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