la tercera / Si le dicen que recuerde alguna película que haya salido este año, probablemente mencione Batman vs Superman, Buscando a Dory, El libro de la selva, Capitán América: Civil War, Las Cazafantasmas, Día de la Independencia 2, etc. No es de extrañar; son algunas de las cintas que mayor ruido publicitario han hecho. También, ninguna es un concepto debutante en el cine. Todas son secuelas, remakes, reboots o spin offs. De hecho, si el ejercicio fuera acordarse de alguna gran película que se haya estrenado en 2016 sin pertenecer al género del revival, la cosa se pone más difícil. 

Este año, siete de las diez películas más vistas a nivel mundial no son las primeras en sus franquicias. De las tres que sí lo son, dos son animadas, Zootopia y La vida secreta de tus mascotas. Sólo una es con actores de carne y hueso, la cinta japonesa La sirena. 

Aún existe una variedad de películas de distintos géneros en cartelera que escapan la nostalgia o la secuela, pero esas no son las que tienen los mayores presupuestos. Si Hollywood va a apostar en grande, suele ser con un concepto ya probado. Un mercado que se llena de superhéroes y reboots, que de paso hace difícil la competencia para otras ideas más originales.

Este jueves llega a las salas la más reciente película de Steven Spielberg, El buen amigo gigante, una aventura familiar basada en el libro homónimo de Roal Dahl, con un presupuesto de $140 millones de dólares.

A pesar de los nombres involucrados, los complejos efectos visuales y la buena crítica recibida, la cinta se ha transformado en uno de los pocos fracasos de taquilla de Spielberg, recaudando apenas $50 millones de dólares en Estados Unidos y un total de $113 millones a nivel mundial. 

Poco a la vista

“El problema es, fundamentalmente, que los estudios han ofrecido poco o nada de filmes originales este año”, explica Shawn Robbins, analista de taquilla de boxoffice.com. “La gente hoy en día escucha más a la crítica y al boca en boca, por lo que los estudios tienen mayor presión de optar por películas que les vayan a asegurar fuertes números de taquilla”, agrega. 

Robbins de todas formas dice que ninguna apuesta es segura. “Algunos reboots tienen problemas en llenar las expectativas con respecto a sus antecesoras”, asegura. Justamente, las nuevas Cazafantasmas, si bien tuvieron buena crítica, fueron un fracaso de taquilla. Se estima que la cinta perdió cerca de $70 millones de dólares, y las secuelas habrían sido canceladas.

De las grandes producciones que esperan estrenarse de aquí a fin de año, sólo una, Miss Peregrine y los niños peculiares, de Tim Burton, no es una secuela, remake, reboot o de superhéroes. El resto de la cartelera estará dominada por un remake de Ben-Hur, una nueva Star Trek, un remake live action de Mi amigo el dragón de Disney, spin offs de Harry Potter y Star Wars, y así. El arte de la repetición.