la tercera / Se acabó la espera. Este martes y miércoles se realizará el programa intensivo de formación ejecutiva Singularity University Chile Summit. La iniciativa busca instalar la innovación a nivel global como una herramienta para dar solución a diversos problemas de la humanidad.

El programa llega al país de la mano de las gestiones de BeSTinnovation y su CEO y directora ejecutiva, Bárbara Silva, la primera chilena en ser parte de este programa que busca contagiar a altos cargos ejecutivos y emprendedores con el espíritu de la innovación.

Chile ya cuenta con una amplia lista de ejecutivos y emprendedores que fueron parte de este programa en Estados Unidos. Hoy, a horas de que comience en el país, cuentan su experiencia y detallan por qué marcó un antes y un después en sus vidas.

La experiencia

Singularity University es una academia y aceleradora de negocios ubicada en NASA Research Park en Silicon Valley, que tiene como principal objetivo instalar en la mente de altos ejecutivos y emprendedores el “chip” de la innovación y el uso de tecnologías exponenciales como herramienta de solución de los grandes retos de la humanidad.

La iniciativa seleccionó a Chile para realizar el primer encuentro de innovación y tecnología más grande de 2016. Hasta aquí llegarán 14 expertos que expondrán sobre el futuro en salud, robótica, finanzas, energía y educación, entre otros temas.

Algunos de los expositores más influyentes que vendrán a Santiago son Daniel Barry, astronauta de la NASA y especialista en robótica;  Anders Hvid, experto en impresión 3D y Gregg Maryniak, especialista en consumo energético. Este último hablará sobre almacenamiento económico de energía.

“Singularity habla de los desafíos globales y de cómo podemos impactar a un billón (mil millones) de personas haciendo uso de las tecnologías para resolver problemas en áreas como la pobreza, la educación, el medio ambiente y varias más (…) Singularity te ayuda a salir de la zona de confort, te expone a situaciones extremas y te hace ver cómo podemos trabajar y usar la tecnología como herramienta de cambio”, explica Bárbara Silva, ex alumna de Singularity University y actual directora de la iniciativa en Chile.

El cambio de chip

Hernán Orellana, director ejecutivo del Centro I+D Telefónica; Angeles Undurraga, directora ejecutiva de Mujeres del Pacífico y Alejandro Tocigl, CEO de Miroculus, son algunos de los rostros nacionales que fueron parte de este programa y según relatan, su forma de ver la innovación cambió completamente.

“El programa tiene como objetivo influir en la conducta y en la forma de pensar de los tomadores de decisiones del mundo respecto al cambio de paradigma en torno a la tecnología (…) el programa cuenta con exponentes muy potentes que te muestran lo poderosa que es la tecnología para enfrentar problemas en salud, educación, escasez hídrica, entre varios otros temas”, relata Hernán Orellana.

Continuando en esta línea, Angeles Undurraga agrega que lo particular del programa está en que los exponentes enfatizan en que la tecnología es una herramienta y no un fin: “Te das cuenta que la tecnología no es nada si no la bajas a las personas, sus necesidades y a los desafíos globales. Aprendes y te das cuenta que la tecnología ha avanzado impresionantemente y casi todo se puede hacer, el problema es que faltan personas que saquen esos desarrollos tecnológicos de los laboratorios, que desafíen el statu quo, que hagan el trabajo de hacer entender a organizaciones gubernamentales y que bajen las soluciones a las personas”.

Alejandro Tocigl, CEO de Miroculus, emprendimiento que desarrolló un dispositivo de bajo costo que permite la detección temprana del cáncer, valora el entusiasmo que transmiten los expositores. 

“Daniel Barry, un astronauta que ha estado tres veces en el espacio, me llamó profundamente la atención. Contó que se demoró 13 años en ser aceptado como astronauta y relató que cuando le preguntaban por qué no se rendía, él pregunta de vuelta: ¿cuánto tiempo darías para cumplir tu sueño? Eso es lo que te demuestra que muchas de las ideas son pura perseverancia y trabajo. Porque las cosas grandes, radicales o disruptivas, no salen fáciles (…) mi paso por Singularity fue el primero para trabajar en el proyecto en el que estoy ahora, y para que funcione sé que debo seguir trabajando”, finaliza Tocigl.