El Clarín / Algo se había perdido. Ese instante mágico de acercarse hasta el estante de los tesoros, recorrerlos uno por uno, tocarlos, mirar las tapas, apreciar los detalles del arte gráfico, elegir el más adecuado para ese momento y ese lugar, desenfundarlo y esperar el siseo inconfundible que precede a la música. Escuchar música por internet es cómodo, rápido y hasta más económico. Pero a veces es mejor evitar el fast food y tomarse un rato para deleitarse con los sabores de la vieja escuela.

Así lo han entendido una decena de marcas que llenaron con tocadiscos los pasillos del CES de Las Vegas (el Consumer Electronic Show), la feria de electrónica más grande del mundo. Los discos de vinilo no son ya un recuerdo del pasado, sino un presente muy palpable .

Una señal de esto la dio Sony, habituada a buscar formatos digitales de vanguardia para la música, que este año presentó su propia bandeja, negra, sobria, elegante. Como en los tiempos dorados, viene preparada para 33, 45 y 78 rpm, aunque agrega la posibilidad de bajar las canciones a una computadora o teléfono por medio de una app.

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La líder del segmento es, sin embargo, Audio Technica. Acapara el 58 por ciento del mercado y sus números dan cuenta del fenómeno: comenzó a producir bandejas en 2002 y sus ventas anuales subieron un 40 por ciento en 2014 y un 70 por ciento en 2015 . En la feria presentó un modelo de 179 dólares que permite conectar el tocadiscos a cualquier sistema de audio vía bluetooth. Ellos no les ponen parlantes integrados a sus aparatos: dicen que la vibración altera la pureza del sonido.

Más atractivos, al menos estéticamente, son los modelos de Crosley. En un stand ambientado como una casa de los 60, plagada de tapas de discos de Julio Iglesias y los Beach Boys, exhibe tocadiscos que vienen dentro de una valija, con parlantes incorporados. 

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Son, antes que nada, objetos hermosos , recubiertos en cuero de distintos colores, algunos con patas de madera y otros con aspiraciones de combinado. “Long Live Vinyl”, dicen los carteles. Una idea similar ostenta Victrola, que arranca con modelos de 50 dólares –la inversión fuerte para los compradores está en los discos, que promedian los 25 dólares– y hasta tiene algunos aparatos que simulan ser gramófonos. También ofrece rockolas de la década del 50 y tocadiscos de madera con parlantes recubiertos en tela, como los de la casa de la abuela.

Ion también apuesta por la estética y tiene algunas variantes ingeniosas, como un equipo “4 en 1” (reproduce vinilos, pero además cuenta con entrada auxiliar y usb y una radio) cuyo frente emula al tablero de instrumentos de un Ford Mustang 1965 . Una belleza.

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La marca Marley ofrece bandejas hechas en madera –modelos como “Rebel”, “Buffalo Soldier” o “Get up”– y ayer las promocionó con un show de un imitador del mítico cantante jamaiquino. Si pudo escucharlo desde algún lado, de seguro Bob agradeció no estar vivo para escuchar sus vinilos.