Confirmado / Todo el mundo sabe que los límites en el sexo los ponemos nosotros mismos y es que en la cama todo está permitido. En nuestras relaciones sexuales estamos habituados a estimular la vista y el tacto, pero ¿y el oído? Muchas personas se limitan a gemir, gritar y susurrar a la pareja, pero la realidad es que el sexo verbal puede aumentar la calidad de las relaciones sexuales.

 

 

Es una práctica estimulante ya que el hecho de escuchar a la pareja de una manera fuera de lo cotidiano puede resultar realmente excitante. Pero debéis ser cuidadosos con hablar sucio y tener en cuenta que no todo se puede decir en la cama. Es importante no decir ninguna palabrota hasta que la confianza con la pareja sea elevada. Es por eso que, aunque quizás en momentos de excitación puede parecer algo difícil, hay que pensar antes que hablar, ya que al principio es mejor no decir ninguna obscenidad porque podríamos generar momentos embarazosos.

 

 

Es muy importante la preparación; se puede empezar a subir el tono de las palabras en los preliminares, para ir preparando el terreno y evitar situaciones incómodas. La clave es ir subiendo el tono gradualmente, mientras aumentan los gemidos y también la respiración.

 

 

También hay que ser conscientes de que no se debe exagerar ya que, como aseguran algunos estudios, hay muchas personas que sobreactúan su lenguaje sexual para aumentar el deseo de su pareja. Simplemente se basa en elogiar a la pareja, decirle lo que más os guste de ella, pero también lo que queráis que os haga.

 

 

Por último, olvidaros de los diminutivos, ya que pueden parecer una cursilería. Dirigíos a vuestra pareja por su nombre completo, de una manera firme y segura, comunicadle con susurros o con un tono más elevado lo que le queréis hacer. Observaréis el poder que tiene la palabra en el acto sexual.

 

 

Nosotras.com