YVKE Mundial / La siembra vaginal es una práctica cada vez más solicitada por los padres de bebés nacidos por medio de cesárea, sin embargo, hay especialistas a favor y en contra, lo que ha desatado controversia respecto tanto a sus beneficios como a riesgos.

La siembra vaginal consiste en tomar una muestra de los fluidos vaginales de la madre, para ponerlos en contacto con los ojos, boca y piel del recién nacido, que nació por cesárea. La razón es que algunos especialistas afirman que es una forma de que el recién nacido entre en contacto con las bacterias que hay en el canal vaginal, tal y como lo haría en un parto natural, con el fin de elevar sus bacterias intestinales y reducir su vulnerabilidad a enfermarse .

Sin embargo, en unos recientes estudios investigadores de la División de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Western Australia, sostienes que la siembra vaginal es una práctica riesgosa e innecesaria.

El principal riesgo según los especialistas es transmitirle al recién nacido bacterias como la clamidia, el virus del herpes simple o la gonorrea, lo que implicaría una amenaza a su bienestar.

La siembra vaginal o microparto empezó a llevarse a cabo como una forma para contrarrestar el efecto negativo de la cesárea, divulgado a través de diversos estudios, respecto a que elevaba el riesgo de los recién nacidos de padecer alergias, enfermedades intestinales y obesidad, debido específicamente a que no tienen el mismo microbioma que los recién nacidos por parto vaginal.