Ecuavista / “La seriedad le llegó con el matrimonio”.

Esa frase se ha usado en incontables ocasiones para describir el carácter más responsable y aplomado que, según la sabiduría popular, la gente adquiere cuando entra en la institución del matrimonio.

Se trata de una creencia profunda que ha penetrado las políticas públicas.

Ello ha llevado a que los gobiernos de muchos países ofrezcan beneficios tributarios y de otra índole a las personas que escogen casarse.

Además de creencias culturales, hay elementos de  análisis económico  que justificarían esos incentivos.

Algunos defienden que el matrimonio protege a la gente de la pobreza, pues inspira conductas económicamente responsables y establece la posibilidad de un doble ingreso para sostener a la familia, si ambos cónyuges trabajan.

No obstante, las cifras de varios países revelan una historia más compleja y llena de matices.

Por una parte, hay millones familias encabezadas por matrimonios que viven en la pobreza. Pero son todavía más los pobres que no están casados. Y la probabilidad de ser pobre aumenta en familias encabezadas por padres solteros.

Un análisis del  Center for American Progress ,  un centro de investigación estadounidense, muestra cifras sobre la ocurrencia en Estados Unidos de la pobreza entre parejas casadas.

El estudio indica que  cerca de 15  millones  de estadounidenses que viven en hogares encabezados por parejas casadas están bajo el nivel de pobreza.

Lo que muestra, aseguran, que el matrimonio no es un remedio infalible contra la pobreza.

La propuesta de ley para que solo los casados puedan tomar viagra En Chile Pero, indicarían otros, el hecho de estar casados reduce la probabilidad de ser pobres.

Y es que esos 15 millones de estadounidenses bajo el nivel de pobreza representan solo el  26%  de las personas en familias encabezadas por un matrimonio.

Mientras, el 60% de los que viven en familias encabezadas por un padre o madre soltero están bajo ese nivel de pobreza.

Image caption Muchas naciones ofrecen beneficios tributarios a las parejas casadas.

Resultados similares se han visto en otros países.

En  Chile,  por ejemplo, un estudio de académicos de la Universidad Católica conducido en  2011  encontró que en ese país, “la conexión entre familia y bienestar está fuertemente vinculada con la formación de familias de doble ingreso que son capaces de sostener una relación de pareja estable y que tienen pocos hijos”, según aseguran en el documento los autores Soledad Herrera, Viviana Salinas y Eduardo Valenzuela

La investigación, titulada “Familia, pobreza y bienestar en Chile: un análisis empírico de las relaciones entre estructura familiar y bienestar” agrega que en la nación sudamericana “las estructuras familiares más vulnerables aparecen entre familias monoparentales  con hijos, encabezadas principalmente por mujeres”.

Nuevamente, esos resultados apuntan a una relación entre matrimonio y superación de la pobreza.

La “aterradora realidad” de los matrimonios infantiles en Estados Unidos Causalidad Pero hay quien argumenta que no está clara la  causalidad  entre matrimonio y mayor nivel económico.

Es decir, ¿escaparon a la pobreza porque se casaron? o ¿se casaron porque no estaban en la pobreza?

Image copyright Getty Image caption ¿La gente escapa a la pobreza por casarse?, o ¿solo se casa si escapa la pobreza?

“No es cierto que vivir en un matrimonio exitoso garantice la solución a una situación económica dificil.  De hecho hay evidencia que indica que vivir en la pobreza es en sí una barrera al matrimonio”, le dice a BBC Mundo la experta de la Universidad Estatal de Ohio,  Kristi Williams .

La catedrática rechaza, por la misma razón, que los apoyos estatales al matrimonio sean una buena política contra la pobreza.

“Tratar de promover el matrimonio entre personas con dificultades económicas severas, probablemente no tendrá éxito”, añade.

El hecho que haya más pobres entre las familias sin padres casados tampoco la convence de la conveniencia de que el Estado subsidie el matrimonio.

“No hay evidencia fuerte que indique que si tomaras una persona que vive en una familia de padre o madre soltera y la convencieras de casarse, la situación socioeconómica de esa persona mejoraría”, señala Williams.

“Importa con quien te casas. Los hombres disponibles para casarse con  madres solteras de bajos ingresos,  generalmente también tienen perspectivas pobres de ingresos ellos mismos”, recuerda la experta.

“La razón por la que muchas de ellas no se casan, no es porque no quieran, sino porque se dan cuenta de la dificultad de mantener un matrimonio en una situación económica compleja”, agrega.

Cuidado infantil Image copyright PA Image caption ¿Crees que el matrimonio ayudó a tu situación económica?

No es el único interrogante que cuestiona el argumento que propone el matrimonio como una política antipobreza.

Además, señalan otros expertos, está el hecho que en muchos casos, la  ventaja económica principal  de un matrimonio, que es la posibilidad de tener a dos personas generando ingresos para la familia en vez de una, se ve afectada por la realidad de los costos del cuidado infantil.

Lo que hace que, en un ambiente de salarios mediocres como el que caracteriza a tantos países en estas épocas de vacas flacas, muchas veces no sea negocio para la madre salir a buscar trabajo en vez de quedarse cuidando a sus hijos.

Pues los costos de buscar cuidado externo para los hijos bien podrían superar el monto del ingreso adicional generado por el segundo cónyuge trabajando.

¿Cuánto cuesta terminar un divorcio? Por supuesto, habrá muchas razones siempre para sostener la  conveniencia del matrimonio  como institución en la sociedad.

Pero la evidencia que pruebe que el gobierno ayuda a combatir la pobreza premiando a los que se casan, sigue sin convencer a todos los expertos.

BBC Mundo