Arepa Herald / Es normal que los nuevos padres no sepan cargar correctamente a un bebé, e incluso algunos veteranos creerán saber cómo hacerlo, pero, en realidad, no se trata sólo de sujetar al pequeño, ya que, si no se hace de la manera correcta, podría sufrir desde una pequeña lesión, hasta una que podría ser mortal.

Antes de caer en pánico, hay que aclarar que esto último es muy difícil que ocurra, pues el ser humano por instinto sabe cómo cargar a un bebé, pero, por si las dudas, te traemos algunos consejos de la manera correcta en que se carga a un recién nacido.

Confianza ante todo Al igual que el resto de las personas y animales, los bebés también sienten miedo, por lo que la recomendación es acercarse y tomarlo con confianza, pues ellos sentirán tu temor al momento de cargarlos, lo cual acabará en lloriqueos y manipulación emocional.

Hay que darle un buen soporte Al momento de cargar a un bebé, hay que estar seguro de darle soporte en las áreas más vulnerables que son: trasero, cabeza y cuello. Usa un brazo para darle apoyo a su cabeza y con la otra sujétalo del trasero.

No debe haber un espacio personal Mientras sujetas al bebé del cuello y cabeza con un brazo y con el otro del trasero, acércalo a tu pecho para un mejor apoyo sin dejar espacio entre ustedes y con la esperanza de que no vaya a vomitar sobre ti.

El arrullo es clave En caso de que comience a ponerse de mal humor o a llorar, lo que puedes hacer es, sin dejar de sujetarlo de la cabeza y el trasero, empezar a arrullarlo, moviéndote de un lado a otro. También puedes poner su cabeza sobre tu hombro manteniéndolo sujetado.

Se pueden mirar mutuamente Si lo que deseas es mirar el rostro de tu bebé, la mejor forma de hacerlo es, sujetando su cabeza-cuello y trasero, colocarlo justo frente a ti y sonreír, de esta forma aprenderá a reconocerte y lo pondrás de buen humor.

Pose para una foto Para poder tomarle una fotografía a tu bebé de una forma segura, coloca su cabeza y pecho hacia ti sobre tu antebrazo.

Usa el sentido común Como mencionamos al inicio, está en la naturaleza humana el saber cómo cargar un bebé, y parte de ello se debe al sentido común, así que resulta obvio que no debes de cargar a tu recién nacido mientras cocinas, trabajas o realizas cualquier otra actividad. Si está llorando, no está en una posición cómoda o necesita de algo como su chupete.