El Tiempo de Colombia / En los primeros meses del año es costumbre crear una lista de propósitos para realizar durante los próximos meses, lo cual tiene un trasfondo psicológico importante, pues lleva a las personas a involucrarse en un ejercicio mental productivo y a trabajar por alcanzar dichas metas.

Además, el pensar en lograr objetivos es tan importante para el crecimiento personal como “materializar sueños”, explica Annie de Acevedo, educadora y psicóloga especializada en crianza y desarrollo. Por eso, transmitir esa costumbre de padres a hijos se convierte en una fórmula para modificar costumbres no tan buenas y formar hábitos positivos en los pequeños.

Sin embargo, lograrlo es una tarea muy difícil y los estudios así lo confirman. En EE.UU. se realizó una investigación en la que participaron más de 250 personas, a quienes se les hizo seguimiento por un año para verificar si lo que se propusieron iba camino al éxito.

Los resultados fueron contundentes: un 92 por ciento de los consultados no logró llevar a feliz término sus propósitos; un 25 por ciento los abandonó en la primera semana de enero; un 40 por ciento renunció a los seis meses, y el 77 por ciento desistió después de los seis meses. Al final, solo quedó un 8 por ciento de personas que trabajó sus objetivos durante todo el año.