La Nacion / Un motivo por el que la personalidad resulta un concepto psicológico tan importante es por lo que nos dice sobre el tipo de vida que probablemente vamos a llevar. Por ejemplo, si eres muy concienzudo, entonces es más probable que disfrutes de buena salud física y relaciones más armoniosas.

Los extrovertidos son más felices. Las personas altamente neuróticas experimentan más problemas de salud mental; las de mente abierta tienen mayores ganancias. Y, como era de esperar, la gente más agradable también suele ser popular y tener muchos amigos. Pero nuestras personalidades no solo se revelan en nuestro bienestar y éxito a largo plazo. También se correlacionan con el tipo de cosas que nos caracterizan en el trivial y diario quehacer.

Un nuevo estudio publicado en la revista Personality and Individual Differences ha ido en busca de los rasgos de personalidad mencionados arriba -los “cinco grandes”, como se los conoce- en el comportamiento cotidiano. Los resultados son sorprendentes.

¿A cuál de los “cinco grandes” pertenecés? 1. Los extrovertidos: son más propensos a ir a fiestas, disfrutan jacuzzis de hidromasaje; aparentemente pasan más tiempo planeando fiestas, bebiendo en bares, discutiendo maneras de ganar dinero, hablando por teléfono mientras conducían, decorando y tratando de broncearse -aunque no todo a la vez-.

2. Los concienzudos: tienen menos probabilidades de ser impuntuales, maldicen y muerden lápices. Se distinguen por evitar diversas actividades, incluyendo pasatiempos inofensivos como la lectura -que Chapman y Goldberg especularon puede ser vista por el concienzudo como un lujo de ocio-.

3. Los amables: pasan más tiempo planchando, jugando con niños y lavando platos, quizás porque su fuerte motivación para mantener felices a otras personas significa que prefieren hacer las tareas del hogar que sufrir acritud por cuestiones domésticas. Si estás en este grupo también sos más propenso a cantar bajo la ducha o en el auto.

4. Los neuróticos: participan más a menudo en actividades asociadas con ayudar a reducir la angustia mental, como tomar más tranquilizantes y antidepresivos. Pero también admitieron comportamientos más antisociales, tales como perder la calma con más frecuencia, o burlarse de los demás, tal vez porque luchan por mantener sus propias emociones bajo control.

5. Los de mente abierta: se asocian con algunos comportamientos obvios como leer poesía, ir a la ópera, fumar marihuana y crear arte, pero también algunos con insultar a otros en público, consumir comida picante en el desayuno o andar desnudos en casa.

Los investigadores, Benjamin Chapman, de la Universidad de Rochester, y Lewis Goldberg, del Instituto de Investigación de Oregón, estudiaron el perfil de cerca de 800 personas en Oregón, Estados Unidos, la mayoría blancas y con edad promedio de 51 años.

En el examen de personalidad se pidió a los participantes que calificaran la exactitud con que 100 diferentes adjetivos de rasgos describían sus personalidades, incluyendo palabras como: tímido, amable, pulcro, relajado, temperamental, brillante y artístico.

Los investigadores compararon estos resultados de las pruebas de personalidad con las respuestas de los mismos participantes, registradas cuatro años después, sobre la frecuencia con que habían realizado 400 actividades diferentes durante el último año.

Los llamados “cinco grandes rasgos” de personalidad traslucen en los gestos más cotidianos. Los nuevos descubrimientos se suman a investigaciones anteriores sobre los vínculos conducta-personalidad, la mayoría de los cuales han tendido a centrarse en actividades más específicas o sólo en ciertos rasgos.

Por ejemplo, estudios previos habían demostrado que las personas más conscientes son más propensas a usar un reloj, peinarse el cabello y pulir sus zapatos, l os extrovertidos tienen más tatuajes, los introvertidos usan un lenguaje más concreto, la gente agradable recibe menos multas por exceso de velocidad y los de mentalidad abierta se correlaciona con una inclinación por las frutas y hortalizas, películas artísticas, y una preferencia por el vino blanco seco en lugar de dulce.

La “tríada oscura” Acá se habla del narcisismo, maquiavelismo y psicopatía.

Otras investigaciones aseguran que quienes tienen los índices más altos en psicopatía no son solo más propensos a la violencia, el acoso y la agresión, sino que también mantienen un contacto visual inusualmente largo. Y, junto con los maquiavélicos, son más propensos a participar y disfrutar de las ofensas y provocaciones -trolling- a través de internet.

Otro estudio reciente halló que cuantas más puntuaciones recibieron las personas a través de la “tríada oscura”, más probabilidades hay para afirmar que eran “noctámbulas” en lugar de “alondras matutinas”.

Tal como se esperaría, los narcisistas se toman y publican más selfies, y las mujeres heterosexuales que obtienen mayores puntuaciones en el maquiavelismo son más propensas a fingir el orgasmo para engañar o manipular deliberadamente a sus parejas -en contraposición a estar pendientes de su placer-.

Peculiaridades elocuentes Hay un lado serio en este campo de investigación: aprender más sobre las conductas diarias dañinas y poco saludables, vinculadas a los diferentes rasgos de personalidad, podría contribuir a campañas y debates sobre la salud mejores y más efectivas.

Las investigaciones sobre personalidad a menudo implican que la gente responda cuestionarios sobre sí mismos, y se espera que de una manera honesta. Al descubrir algunas conductas peculiares y pocos esperadas vinculadas con los “cinco grandes rasgos” de personalidad, existe la posibilidad de que un día se elabore un cuestionario para preguntar sobre las actividades en que participan las personas, sin que se den cuenta de que realmente están revelando su personalidad.