La Nacion / En la denominada Nueva Era Dorada de la Televisión, los géneros, al menos, parecen no jugar todos en la misma liga. Por lo general, en ese momento que se destaca por el desarrollo de las series de televisión y la expansión y posibilidades del formato, los ejemplos más notables suelen pasar productos como Breaking Bad , The Wire o la iniciática Los Soprano . Series enmarcadas en lo que en las categorías de la televisión norteamericana suele identificarse como “drama”. Lo mismo puede observarse en series británicas como Sherlock, Luther o Downton Abbey . O las excelentes piezas nórdicas como las policiales Forbrydelsen y Bron/Broen o el drama político Borgen.

En este marco, la comedia, como género, parece no haber revolucionado su espacio de expresión en el mismo sentido. Si se piensa en Seinfeld que durante toda la década del noventa probó y superó cada uno de los límites del formato sitcom, todo lo que vino después, en comparación, parece poco. Hubo, desde ya, interesantes nuevas incursiones en el formato como Community o Arrested Development. Pero claro, en comparación, la comedia, la sitcom, parece tener que presentar algunas credenciales más para ingresar al grupo que impulsó la Nueva Era Dorada de la televisión.

  En este marco, las propuestas más interesantes en comedia llegaron, en los últimos años, de la mano de HBO. Alejándose del esquema sitcom y acercándose más a la comedia clásica de corte cinematográfico, nos regaló diferentes ideas y propuestas de relato como Curb Your Enthusiasm (un gran aggiornamiento de Seinfeld en el nuevo siglo), la imprescindible Flight of the Concords o la vigente Veep.

Silicon Valley ha iniciado su tercera temporada. Es una de las series más frescas e interesantes de HBO. Desde el relato clásico del grupo de amigos “fuertemente estereotipado”, aprovecha para realizar con mucha inteligencia una disección de la realidad de las empresas de desarrollo tecnológico en California. Desde el primer episodio no deja de referir a los caprichos detrás de Google, Apple o de cuánta infraestructura en pos del desarrollo de una nueva aplicación haya. El humor es permanente, pero también la mirada poco compasiva para con los negocios, condiciones y excentricidades del negocio.

  El relato de Silicon Valley se afirma sobre la evolución de Pied Piper, una empresa de un grupo de amigos que tiene su fuerte en el desarrollo de un revolucionario sistema de compresión de archivos para Internet. El genio detrás de esta maravilla tecnológica es Richard Hendricks (Thomas Middleditch) un neurótico programador, algo naif e idealista, que intentará mantener a toda costa la independencia de su proyecto. Obviamente, frente a un gran descubrimiento, y en una industria tan competitiva, los obstáculos para tal fin son abrumadores. Cada temporada de Silicon Valley se presenta un nuevo problema para la vida de Pied Piper y su intento de libertad corporativa. En esta tercera temporada, Richard debe ceder el cargo de presidente de la empresa y pasar al de jefe de desarrollo tecnológico. Además, desde el primer episodio hay bromas bastante fuertes a las aplicaciones de fotos y videos como Snapchat. Pero, como toda buena comedia, la propuesta de HBO se hace fuerte en el desarrollo de unos personajes queribles y con los que es imposible no sentirse identificado.

  Richard Hendricks: es el líder del grupo que busca la independencia y el triunfo de Pied Piper. Él es quien desarrolló un algoritmo de compresión de los archivos que hoy se disputa la industria tecnológica. Muy inseguro e idealista, su genialidad se equipara a su torpeza y a su escasa visión de negocios.

Erlich Bachman (T.J.Miller) es el clásico embustero del grupo. Es quien provee el espacio físico (su casa) para la empresa y alojamiento de sus socios. Es agrandado y el estilo hippie cool tecnológico de California. Todo su vocabulario comprende frases cínicas, cargadas con referencias sexuales y escatológicas.

Martin Starr (Bertram Gilfoyle) es un nihilista tecnológico que disfruta con una mirada despiadada del mundo y con martirizar y competir con su compañero Dinesh (Kumail Nanjiani), al que agrede con toda clase de bromas racistas.

Dinesh Chugtai es el extranjero en el grupo de geeks y objeto de todas las bromas y referencias étnicas de la serie

Donald Jared Dunn (Zach Woods) es el que porta el costado más “nerd” de todo el equipo. Un tipo incapaz de relacionarse socialmente en términos normales y que renunció a su cargo en la empresa ficticia Hooli para seguir los pasos de Richard, al que admira de manera inquietante.

Monica (Amanda Crew) es la dama del grupo. Trabaja en la empresa competidora, Hooli, y es quien convenció a Richard de acercar su proyecto hacia una gestión compartida. De buen corazón, se maneja en el mundo del negocio tecnológico con astucia y tratando de equilibrar la balanza obteniendo cierto humanismo en las decisiones, cosa que no siempre logra.

Datos: Silicon Valley fue renovada para una cuarta temporada en HBO. La tercera temporada, actualmente en curso, se emite los domingos a las 23. Compartilo LA NACION Canal Espectáculos Series