La Razon / Los hermanos Joel y Ethan Coen escribieron, dirigieron y produjeron “Salve, César”, una comedia que transcurre en un estudio de Hollywood en 1951, donde el productor ejecutivo Eddie Mannix (Josh Brolin) tiene que resolver problemas y tapar escándalos para que los films no se empantanen. Con esa premisa, la talentosa dupla de directores se sumerge en las distintas producciones que se están llevando a cabo en el lote del ficticio Capitol Pictures, especialmente en Salve, César, una épica bíblica donde George Clooney interpreta a un guardia romano, con falda de cuero y sandalias, al mejor estilo Charlton Heston. “Esa fue siempre mi fantasía, usar una pollera de cuero”, bromea Clooney.

Su personaje, Baird Whitlock, es un actor con pocas luces pero mucha popularidad, y aires de diva, y termina siendo secuestrado por un grupo de guionistas que pretenden que el estudio les pague dividendos y no sólo un sueldo. Mannix (Brolin), un personaje basado en un productor de la vida real, tiene que encontrar a su estrella antes de que el estudio pierda más plata, y hacerlo sin que se enteren las chimenteras mellizas Thora y Thesally Thacker, inspiradas en la legendaria columnista de Los Angeles Times Hedda Topper, e interpretadas por Tilda Swinton.

Entre esas películas dentro de la gran película se encuentran un musical donde el actor Channing Tatum baila tap vestido de marinero a la Gene Kelly, otro musical en el agua con nado sincronizado con la “sirena” interpretada por Scarlett Johansson, y un drama romántico donde el director (Ralph Fiennes) trata infructuosamente de enseñarle a decir una línea correctamente al cowboy de los westerns del estudio (Alden Ehrenreich). Las posibilidades son ilimitadas y las distintas películas y actores del estudio de van entrecruzando en la historia.

El punto de partida de “Salve, César” no fue el guiño explícito a la era dorada de Hollywood (a la que ya habían aludido de manera oscura en “Barton Fink”) sino buscarle un papel de idiota a George Clooney mientras este filmaba con los Coen “¿Dónde estás, hermano?”, en 1999.

Durante mucho tiempo -en el que volvió a colaborar con los Coen en las olvidables “El amor cuesta caro” y “Quémese después de leerse”- Clooney no tuvo noticias del proyecto: “Cada vez que hablaba con la prensa decía ‘estoy filmando una con los Coen que se llama ‘Salve, César”, entonces los Coen me llamaban y me decían ‘¡Dejá de decir eso! Todavía no la escribimos’. Hasta que hace unos años me llamaron y me dijeron: ‘Listo, la escribimos, hagámosla'”, reveló Clooney, que encarna al personaje más cómico del film.

Los Coen (Joel y Ethan, de 61 y 58 años, respectivamente) están entre los escasos directores estadounidenses que pueden darse el lujo de convocar a un elenco de tal envergadura -Brolin, Clooney, Alden Ehrenreich, Scarlett, Ralph Fiennes, Tatum, etc.- sin verse obligados a desembolsar cifras imposibles. “Cuando pensamos en Hollywood ahora es en un lugar aburrido donde vamos a trabajar. Pero si mirás para atrás en la industria, de una forma romántica, puede ser algo muy divertido”, dijeron.