El Tiempo de Colombia / Reinos de oro: Arte suntuario en la América precolombina es la exposición elegida por el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York para presentar el surgimiento, desarrollo y florecimiento del arte precolombino en la antigua América.

Más de 300 obras prestadas por 52 museos de 12 países integran esta exclusiva muestra que presenta las artes suntuarias de distintas civilizaciones, desde el año 1000 a. C. hasta el arribo de los europeos, a comienzos del siglo XVI. Esta muestra lleva a cabo un recorrido histórico del trabajo que los indígenas hacían con el oro desde época temprana en los Andes y posteriormente, en el norte, América Central y México.

Colombia también tiene representación en esta exclusiva muestra con el trabajo del orfebre Omar Hurtado. Él participa en alianza con la compañía colombiana Across the Puddle. “Lo que quiso el Met fue reunir las mejores piezas del arte precolombino de los diferentes reinos precolombinos, desde Perú hasta México, como aztecas, mayas, incas, olmecas, entre otros”, explica Hurtado.

“De Colombia se escogió un cóndor que parece un ave doble. Es de plata con enchape de oro de 24 quilates”, agrega el artista sobre esta ambiciosa muestra, en la que se invirtieron cinco años de investigación con académicos de toda Latinoamérica y Estados Unidos y que estará abierta al público hasta el próximo 28 de mayo.

Hurtado, de Monguí, Boyacá, es reconocido en el ámbito internacional por su trabajo con piezas precolombinas. Para elaborar este cóndor, expuesto en el Met, tardó dos meses en el diseño del prototipo y ocho más en su producción, y se inspiró en el arte ancestral precolombino, del cual es un gran conocedor. Además, él también diseñó y elaboró las replicas de obras de los incas, aztecas, olmecas que se exhiben en la tienda del Met.

Con 30 años en el oficio, el talento de este orfebre fue reconocido en septiembre pasado con el premio a mejor diseñador de joyas precolombinas de la Globo Fair Trade Partner, en Alemania. Un reconocimiento a la calidad de sus diseños, caracterizados por su impecable trabajo con el oro y la plata, así como por la sutileza en los detalles.

Hurtado destaca la perfección en el diseño que alcanzaron las culturas precolombinas. “Nosotros somos replicadores y tenemos toda la tecnología, pero no podemos alcanzar esa perfección, a pesar de que ellos trabajaron con técnicas rudimentarias”, precisa.

Este boyacense estudió orfebrería tradicional en la antigua escuela de Artesanías de Colombia, en 1987. Al poco tiempo, gracias a un convenio entre Artesanías de Colombia y el Museo del Oro de Colombia, integra el equipo que elabora reproducciones de piezas precolombianas originales.

El orfebre contó con el privilegio de acceder a estas creaciones y elaborar réplicas a escala, con finos acabados para comercializarlas en el museo. “Cerca de 600 piezas fueron avaladas por el Banco de la República”, recuerda.