Confirmado / Según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Johns Hopkins, Escuela Bloomberg de Salud Pública de los Estados Unidos, la salud psicológica y social de los adultos jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y 26 años, se encuentra vinculada al placer sexual.

La investigación, publicada en  la revista Adolescent Health, es la primera en utilizar una muestra representativa de población heterosexual para encontrar claves de relación entre el desenvolvimiento activo y el placer sexual.

En el estudio se examinaron datos de 3.237 hombres y mujeres, de entre 18 a 26 años, encuestados a través del Estudio Nacional Longitudinal de Salud Adolescente, durante los años 2001 y 2002.

Tratando de hacer patente que la salud sexual, más que la ausencia de infecciones de transmisión sexual, embarazos no deseados, violencia u otros problemas, es la presencia de bienestar sexual, las especialistas en salud adolescente y autoras del estudio, Adena Galinsky y Freya Sonenstein, centraron la atención del mismo en tres elementos fundamentales del desarrollo personal, como son: la autonomía, la autoestima y la empatía; asociadas a la regularidad del orgasmo, el grado de placer al recibir y realizar sexo oral, como medidas de placer sexual en relaciones entre mujeres y hombres adultos jóvenes.

Como hallazgos, se confirmó que estos tres elementos fundamentales del desarrollo personal permiten a las mujeres jóvenes experimentar mayores niveles de placer sexual.

Se corroboró también, que el disfrute está consistentemente asociado con la empatía de los jóvenes, sobre la hipótesis de que los individuos empáticos son más sensibles a las necesidades de la pareja, iniciando un ciclo de retroalimentación positiva.

Asimismo, se encontró que los hombres jóvenes son más propensos a reportar el nivel más alto de los tres tipos de goce sexual. En tal sentido, 9 de cada 10 hombres jóvenes reportaron orgasmos en la mayoría o totalidad del tiempo en que tienen relaciones sexuales con su pareja, mientras que menos de la mitad de las mujeres jóvenes manifestaron la misma frecuencia orgásmica en relaciones sexuales con su pareja.

Tales conclusiones, refuerzan la teoría de que las mujeres jóvenes enfrentan mayores barreras en la expresión sexual, en comparación con los hombres. De allí que ambas investigadoras coincidan en que el logro de tales activos de desarrollo personal en las féminas, podría contribuir a romper obstáculos para una comunicación y exploración erótica que le permita un mayor placer sexual.

De igual forma, estimaron que la investigación podría contribuir a una mejor comprensión de la dinámica del placer sexual, por parte de los desarrolladores de programas sociales que apunten a la reducción de riesgos sexuales entre la población joven.

Fuente: A tu salud en línea
@TipsFemeninos