Diario Financiero / Tom Cridland no tenía entrenamiento en diseño o experiencia comercial cuando obtuvo un préstamo por 6.000 libras

(US$ 8.000) del gobierno de Reino Unido para iniciar su propio negocio. “Quería crear una marca de ropa para hombres ‘directa al consumidor’ que no fuera como esas marcas de moda rápida”, dijo.

Su firma epónima de pantalones de algodón atrajo a celebridades como Daniel Craig y Leonardo DiCaprio, pero el recién iniciado empresario no logró confeccionarlos tan ecológicos como hubiera querido. “La moda no es sustentable”, dijo. “Es la segunda industria más contaminante después del petróleo”.

Su solución, entonces, fue elaborar lo que él llama el suéter de 30 años.

Es un clásico suéter de cuello redondo, disponible en nueve colores, y viene con una inusual garantía: reparaciones gratuitas para cualquier rasgadura o desgaste por las próximas tres décadas. Los costos de envío están cubiertos. Las piezas tienen un valor de US$ 85 y están especialmente confeccionadas para durar. La tela es tejida de una manera especial para que no se formen motas y, además, recibe un tratamiento patentado con silicona para evitar que encoja. En cuanto a las manchas, “no tenemos garantía para eso”, dijo Cridland, “pero si le echan salsa boloñesa, puede mandarla de regreso”.

Cridland capitalizó una tendencia entre compañías que plantean que las prendas deben ser elaboradas para durar el mayor tiempo posible. Pero la mayoría de ellas son marcas de jeans, cuyos artículos son menos dados a mancharse.

Cridland ha logrado vender más de 8.000 sudaderas en un año y ha expandido su línea. Ahora tiene disponibles camisetas de poliéster y algodón, que pueden durar 30 años, por US$ 46 y chaquetas deportivas de dos botones desde US$ 330.

Noticias Relacionadas Consumo crecerá en este gobierno al menor ritmo de las últimas cuatro administraciones Outlets contraatacan liquidaciones de grandes tiendas con ventas especiales El precio no es todo: los consumidores prefieren ahora calidad y cercanía