La Nacion / Investigadores de la Universidad de Washington en Seattle, Estados Unidos, comprobaron que la música influye de una manera positiva en que el desarrollo de las habilidades perceptivas de los chicos. Luego de un experimento realizado sobre 20 bebés de 9 meses durante 12 sesiones, lograron explicar cómo mejora el procesamiento cerebral de los sonidos y del habla.

“Nuestro estudio es el primero con niños que sugiere que experimentar un patrón rítmico de la música también puede mejorar la capacidad de detectar y hacer predicciones acerca de los patrones rítmicos en el habla”, detalla Christina Zhao, investigadora postdoctoral, en el artículo que se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences .

El método En el transcurso de un mes, los chicos y sus padres asistieron a sesiones de juego de 15 minutos en el laboratorio con música en ritmo de vals. En grupos de 2 o 3, los bebés se sentaron con sus padres, quienes los guiaron a través de las actividades con las direcciones de los investigadores.

A su vez, otro grupo denominado “de control” jugó con objetos que requerían movimientos coordinados sin música de fondo, como autos de juguete y bloques. Una semana después de que terminaran las sesiones de juego, las familias regresaron al laboratorio para medir las respuestas en los bebés con magnetoencefalografía, una técnica no invasiva que registra la actividad en el cerebro.

La principal conclusión fue que los chicos del grupo musical, expuestos a perturbaciones tanto en el ritmo de la música como en el habla, presentaban respuestas más fuertes en comparación a los del grupo de control. Esto sugiere que la participación en las sesiones de juego con música mejoró la capacidad de los bebés para detectar patrones de sonidos. Es decir que estar expuesto a música temprano en la vida puede impulsar cambios cognitivos que ayudan a desarrollar el habla.

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