El Heraldo / El colágeno es una de las sustancias producidas por el cuerpo que mantiene saludables los tejidos, y aunque su fama se ha propagado por sus aportes a una dieta saludable o las aplicaciones estéticas, nuevas técnicas de la neurocirugía están aprovechando su cualidad como proteína para recuperar y sellar los tejidos que recubren el cerebro después de intervenciones quirúrgicas.

Expertos describen el colágeno como una proteína que sirve de ‘andamiaje’ para los tejidos biológicos. Es el componente más abundante de la piel y de los huesos, cubre un 25 % de la masa total de las proteínas presentes en los mamíferos.

Uso en la medicina

Hoy la innovación científica explora tecnologías para la reparación y regeneración de la duramadre -que es una de las capas que recubre el cerebro (meninges)-. Los desarrollos en este aspecto han generado productos que permiten mejorar las cirugías de cráneo con el uso de nuevos injertos durales y  sellantes que promueven el cierre hermético como último paso en los procedimientos de neurocirugía.

Estas tecnologías desarrolladas a base de colágeno ultrapuro se están empezando a implementar en Colombia con el objetivo de facilitar la recuperación luego de una cirugía de cráneo y dar mayor seguridad en el postoperatorio.

Jorge Torres, neurocirujano del Hospital Universitario Mayor Mederi de Bogotá, explica que, en el contexto de estos aportes, uno de los avances importantes en las cirugías es el de pasar de las grandes operaciones a intervenciones que implican cortes más pequeños, menos traumas en los tejidos y menor  riesgo. Como complemento a todo el proceso se han implementado parches de colágeno que funcionan como estructuras que facilitan la regeneración de los tejidos afectados.

“Antes, cuando había un defecto en la membrana que recubre el cerebro, se tenía que realizar una segunda operación en el mismo cuero cabelludo o  en el muslo para obtener un tejido y reconstruir esa cobertura cerebral. Ahora con el uso de parches durales y sellantes se mejora ese aspecto”, explica el neurocirujano.

“Usar el colágeno es una ventaja porque no es un transplante, es un material  que no va a generar reacción adversa ni va a causar enfermedades, y permitirá que las células de las personas entren en esa matriz y con el tiempo se reemplace esa estructura de colágeno por el tejido vivo y natural de la persona”, explica el doctor.     

Este mismo principio de crear una estructura matriz está siendo usado en los procesos de bioimpresoras 3D. Los desarrollos en este campo apuntan a que, en un  futuro, sea posible fabricar órganos que reemplazan los que presentan deterioro en pacientes de distintas enfermedades.  

La estética innova

En el ciclo natural del organismo humano la producción de colágeno empieza declinar entre los 25  y los 30 años. La disminución del compuesto está directamente relacionado con el proceso de envejecimiento que se expresa con la aparición de las líneas de expresión y arrugas.

La nutricionista Ana María Sirtori explica que en la lucha estética por retardar las señales del envejecimiento se han creado suplementos que buscan concentrar la sustancia para elevar los niveles en el organismo.

“En mi caso, que tengo 58 años, consumo una cucharada de la proteína de colágeno diaria para mejorar la piel, el cabello, entre otros aspectos. Sin embargo estos suplementos deben ser asesorados por expertos, porque el exceso de colágeno puede generar problemas de salud”.

En las intervenciones estéticas se ha pasado de las inyecciones directas a tratamientos que provocan que el organismo vuelva a generar la sustancia por sí solo, según indica Silvia Cantillo, cosmetóloga de Swiss Salón Spa.

Una opción es el relleno de trifosfato cálcico que, junto al ácido hialurónico, activa las células encargadas de generar colágeno, o el uso de radiofrecuencia contra la flacidez de la piel (las ondas calientan el colágeno de las zonas más profundas de la dermis mientras enfrían la parte superficial de la epidermis, lo que hace que las fibras de colágeno se contraigan y esto se traduce en que la piel se tensa).

También el cabello puede beneficiarse de las ventajas del colágeno. Algunos centros de estética y belleza ya ofrecen la posibilidad de un tratamiento capilar que promete mantener el pelo “sano y fuerte”, según se lee en muchas de las publicidades de marcas que desarrollan líneas de tratamiento a base de colágeno.

Una vez probada su eficacia en el mundo de la estética, la estimulación de colágeno ha dado el salto hacia otras áreas médicas como la ginecología. Ya es posible abordar patologías como la atrofia vaginal posmenopáusica -que causa sequedad, irritabilidad o dolor al mantener relaciones sexuales, entre otros síntomas- o las pérdidas leves de orina gracias a la laserterapia por vía vaginal. El efecto térmico del láser en la pared vaginal hace que el organismo genere de nuevo colágeno, tal como lo explica José Manuel González, sexólogo experto en terapias láser para mejorar el desempeño sexual en adultos mayores.

Importancia en la nutrición

“Todas las proteínas contienen colágeno y es una de las más importantes. Hoy en día a los productos de belleza les agregan esta sustancia”, explica Sirtori, quien agrega que la alimentación puede equilibrar un poco las falencias de esta sustancia en el cuerpo.