@TipsFemeninos // La obsesión de los likes // Miami. El muro de Facebook de Juan regularmente está repleto de fotografías personales: comiendo palomitas en la sala de cine, posando en el escritorio que tiene asignado en su trabajo o desayunando en su casa. No hay situación durante la jornada que escape al lente de su celular: la herramienta que más utiliza en el día. Es lo primero que busca desde el momento en que despierta.

Facebook, Whatsapp, Twitter e Instagram. Son las redes sociales que ya descargó en su teléfono, en ese orden. Incluso, reciente renovó su aparato inteligente mediante un plan y paga 500 pesos mensuales. Además de la luz y la comida es uno de sus gastos prioritarios.

“La verdad es que sí soy un adicto”, reconoce, aunque no ve algo malo en esto. Juan calcula que son más de 100 veces las que revisa el celular durante el día. Vigila cada like o comentario que recibe, y no demora en responderlo.

“Si (la foto) no llega a 30 (likes) en unas dos o tres horas, a veces hasta las borro…”.

Sostiene que nunca ha tenido problemas por este hábito, que adquirió desde que le mostraron cómo usar Facebook. Su novia, por el contrario, siente que las atenciones para con ella redujeron. “Vamos a un restaurante y viene la foto ‘pa’l feis’. Vamos de vacaciones y ni se diga. Nada más le falta que las tome cuando está en el baño”.

Juan acepta que no puede separarse mucho tiempo de las redes sociales. Está atado a éstas todo el día, y cuando dura mucho sin revisarlas comienza a sentir ansiedad.

Éste es un síntoma real de una de las nuevas adicciones, que debe tener un tratamiento. De acuerdo con la doctora en psicología social, Silvia Valencia Abúndis, aunque atender a las redes sociales genera una sensación de placer, tampoco debe haber padecimientos ante su ausencia. Bajo ese escenario, “sí hay que generar escenarios para mejorar”.

Pero “tampoco es satanizar a la tecnología como mala, aunque sí debemos estar al tanto de que ésta no supla otras actividades de la vida. No sólo estar frente a la computadora o el teléfono, porque cuando una dimensión gana, ésta se vuelve adictiva y se pierden otros espacios potenciales”.

El sentimiento de placer que provocan las drogas químicas o de diseño, y la adicción que viene en consecuencia, no es distante de la sensación que dejan las redes sociales. Para el jefe de la Academia de Psicología en la Universidad Panamericana, Enrique López Fernández, estas últimas son distractores que también pueden significar riesgo para sus usuarios, pues dada su portabilidad no es raro encontrar a quienes revisan sus cuentas incluso mientras conducen.

“Lo mejor es evitar vivir de los ‘likes’ o del ‘me gusta’. Eso es un placer inmediato y, desgraciadamente, muchos viven de la inmediatez”.

En su opinión, la familia juega un papel fundamental en el comportamiento de las personas, pues “es el espacio donde el individuo se desarrolla adecuadamente y controla sus emociones”. Aunque afirma, a su vez, que también el Estado debe estar al tanto de la atención que se le da a la familia y en ayudar a que ésta tenga las herramientas necesarias para mantener su papel como la principal educadora de la sociedad.

Las redes sociales dominan internet

En abril de 2015, la Asociación Mexicana de Internet publicó un estudio en el que participaron mil 662 individuos mayores de 13 años, así como 154 niños de entre seis y 12. No hay sorpresas: el uso principal que se hace en el país de esta herramienta son las redes sociales . El problema es cuando se abusa de la tecnología.

Esta actividad ha superado el envío y recepción de correos electrónicos, la descarga de música, la mensajería instantánea, los juegos en línea y el entretenimiento para adultos.

En términos generales, el 85% del tiempo navegado se mantuvo en las redes sociales. Para comparar, el entretenimiento para adultos estuvo sólo en el 8 por ciento.

EL DATO

Seis horas diarias

En promedio, los mexicanos se conectaron a internet durante seis horas por día el año pasado. Son 24 minutos más que los hábitos de 2014, de acuerdo con un estudio publicado por la Asociación Mexicana de Internet (Amipci).

ALERTA

Las nuevas adicciones

• Uso excesivo de las redes sociales (Facebook, Twitter o  Whatsapp, entre otras).

• Teléfonos inteligentes.

• Videojuegos

• Juegos (casinos).

• Autoimagen (productos de belleza, fajas reductoras o productos milagro).

• Compras diferidas (dos o más pagos a crédito o plazos).

• Al trabajo.

DEBATEN

Josefina Sandoval Martínez, del Departamento de Psicología Aplicada del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la UdeG. Silvia Valencia Abúndis, investigadora de la Universidad de Guadalajara. María Guadalupe Valerio Gómez, presidenta del Colegio de Profesionales de Psicología de Jalisco. Enrique López Fernández, investigador de la Universidad Panamericana. ¿Cuáles son las nuevas adicciones? Enumere las más preocupantes. Las nuevas adiciones en nuestra sociedad son las relacionadas con las nuevas tecnologías, como son las redes sociales, llámese Facebook o los mensajes vía celulares… y el juego de apuesta, ya sea apostando en los casinos que hay en la ciudad u otra modalidad como los videojuegos, tanto en consolas o teléfonos. Destaca la adicción a la tecnología, además de la autoimagen, en donde se busca sentirse bien, bajar de peso y en donde existe una dependencia extrema a buscar la belleza. Otra adicción es comprar de manera diferida, a plazos, y aunque se cree que es una deuda pequeña en realidad es una deuda grande: existe mucha gente entrampada en un consumismo a plazos. La adicción a las redes sociales como una forma de relacionarse ha sido parte de las nuevas adicciones.

Coincido que también los medios de comunicación nos transmiten que la imagen tiene mucha importancia para lograr un trabajo o una relación, y utilizan lo que sea posible para una buena imagen. Las nuevas tecnologías han llegado a convertirse en adictivas. Dentro de esas adiciones están las redes sociales, las cuales son riesgosas, principalmente los mensajes por celular, por la cuestión de que sirven de distractor: muchas personas que han tomado alcohol utilizan el teléfono para enviar mensajes y eso ha ocasionado decesos. ¿Cuáles son sus efectos y qué afectaciones hay en los sectores familiar, social y laboral? Es un tema de emocionalidad, de conducta personal repetitiva que nos agrada. Es para esconder algo que nos engaña. Cuidamos la apariencia, pero no la esencia. Este tipo de conductas están relacionadas con depresión, baja estima y falta de actividades sociales. Se presentan problemas de sueño por desvelarse, así como en bajo rendimiento educativo, entre otras cosas. La tecnología en sí misma no es dañina, está en beneficio del hombre mientras el hombre no sea controlado por la tecnología, mientras no se privilegie el hecho de manejar las emociones.

Si mi autoestima es baja no me puedo agarrar del internet porque no es la realidad, porque obtienes soluciones falsas a problemas reales.

Con el uso de las redes sociales se puede sentir ansiedad o depresión. Los efectos del internet pueden ser el aislamiento de la red social tradicional, como es la familia, los amigos. Con el uso del internet existe poca socialización, incluso hasta deserción escolar porque se la pasan en internet y no es un uso adecuado. Se aíslan de las actividades cotidianas. La familia es lo más vulnerable al presentarse las adicciones. Y los más afectados son los menores de edad, que son influenciados por las redes sociales, además de los sujetos que tienen dificultad para compartir emociones y son incapaces de postergar el placer. Una adicción implica satisfacer el placer momentáneo, no puede postergarse. No se pueden olvidar, además, las drogas sintéticas que afectan el comportamiento de las personas. ¿Cómo atienden las autoridades las nuevas adicciones de la población? ¿Es adecuada la actuación del Gobierno en la prevención y combate? El Gobierno en combinación con las universidades deben buscar programas para enseñar a educar a los padres e informar a través de programas, donde los hijos tengan otras actividades, donde los padres que trabajan dediquen tiempo de calidad a los hijos y no sean padres que cuando lleguen cansados a su casa lleguen a conflictuarse con los hijos. El Gobierno no tiene conciencia plena de las nuevas problemáticas. Los investigadores ya las estudian, mientras los políticos en 30 o 50 años la van a atender con programas asistenciales. Deben asumir que, como Gobierno, deben trabajar con sus estructuras y en espacios de solidaridad, como escuelas y otras instancias, para fortalecerse bajo el cobijo de universidades. Hay que poner límites cuando se utiliza el internet.

(Por otra parte), al Gobierno le falta mucho por hacer no solamente en lo referente a las adicciones por las drogas sintéticas.

El Gobierno debe voltear a la salud mental ya que la prevención y la atención es muy pobre. El Gobierno está trabajando, pero la familia es el espacio donde se desarrolla el individuo. El trabajo del Estado es muy importante y decisivo, debe asesorar a la familia, ya que el Gobierno y la escuela son co-educadores. La atención no puede ser desde una sola parte. Conclusiones Lo importante es tener ciudadanos saludables, y para serlo se necesita un buen funcionamiento a partir de tener cubiertas las necesidades básicas: un buen sueño, ir al trabajo, a la escuela y tener espacios de recreación según la edad. Pero esto va más allá de la familia: las autoridades deben poner los medios para acceder, no es una solución mágica. Al Gobierno le toca colaborar para que las familias tengan acceso a los servicios básicos, a la educación gratuita, a la salud y que genere fuentes de empleo. Las soluciones son multifactoriales, son globales… las personas con una adicción deben entender que, a medida que algo de su vida cotidiana se trastoca y cambia de manera radical, es cuando se convierte en una adicción y deben buscar estrategias para salir de ésta. Las adicciones ilegales están a la orden del día y se debe poner atención, pero existen otros insumos que pueden causar adicción, como es el uso del café de forma desmedida, sin olvidar el juego. Para otras personas su adicción son las compras. Es fundamental la salud mental de la población y es donde debe intervenir el Gobierno con políticas públicas. Se deber evitar vivir del link o el me gusta (en las redes sociales) porque es un placer inmediato y, desgraciadamente, muchos viven de la inmediatez.

Desde la familia y con el apoyo del Gobierno deben postergar la inmediatez, pero la familia es fundamental para encontrar una solución a esta problemática de las nuevas adicciones.

Fuente: El Informador

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