@TipsFemeninos // La verdad de la depresión posparto  // Miami. La depresión posparto es un tema que no debe dejarse a un lado y tampoco minimizar. Puede presentarse a partir del momento en que el bebé tiene dos semanas de nacido hasta que cumple el primer año de vida, debido a que el tiempo puede llegar a ser prolongado, es importante que una mujer busque ayuda lo antes posible cuando sospecha que lo esta padeciendo. “Las mujeres con mayor riesgo de padecer este síndrome son aquellas que sufrieron de depresión durante el embarazo o que ya tienen antecedentes de depresión posparto. Existen también otros factores que pueden aumentar el riesgo de sufrirla, tales como la presencia de complicaciones durante el embarazo o el parto, un resultado inesperado con el nacimiento, un bebé con muchas necesidades y tener expectativas irreales sobre la maternidad”, explicó Julie Lamppa, enfermera de Práctica Avanzada y Obstetricia de la Clínica Mayo quien además agregó que   este tipo de sentimiento  puede aumentar debido a otros problemas no directamente relacionados con el embarazo o con el parto, entre ellos, problemas con el marido, la pareja u otro familiar, dificultades económicas o falta de un sistema de apoyo social.

Las madres primerizas por lo general muestran una amplia variedad de emociones en los primeros días y semanas después del nacimiento del bebé. Los cambios de humor, los llantos, la ansiedad y la dificultad para dormir son muy normales después de dar a luz y dichas respuestas emocionales, normalmente empiezan dentro de las primeras dos o tres semanas después del nacimiento del infante y pueden durar hasta dos semanas. Sin embargo, cuando los síntomas sobrepasan las dos semanas, especialmente si con el tiempo empeoran en lugar de mejorar, entonces se considera que la afección es una depresión posparto.

No se ha descubierto ninguna causa clara, pero posiblemente se deba a una combinación de fluctuaciones hormonales, falta de sueño y cambios grandes en el estilo de vida que vienen con el bebé.

Debe haber tratamiento

“Es fundamental que la mujer que padezca depresión posparto reciba tratamiento, sobre todo si tiene problemas para realizar las tareas cotidianas o dificultad para crear vínculos con el recién nacido. El tratamiento por lo general implica hablar acerca de los sentimientos y las dudas con un médico obstetra o un psiquiatra o psicólogo que sepa sobre el síndrome. Los medicamentos antidepresivos también pueden ayudar y varios de ellos son seguros para las madres que amamantan, de modo que los fármacos no interfieren con la lactancia” agrega Lamppa.

Hacer cambios en el estilo de vida también puede ayudar en la recuperación. Comer sano, evitar el alcohol, hacer ejercicio con regularidad y dormir suficiente pueden mejorar el ánimo y aliviar algunos síntomas. Además, se puede consultar con el médico de cabecera para saber si existen en la comunidad grupos de apoyo para madres primerizas o redes para padres de familia.

Fuente: El Universal

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