La Nacion / Dormir mal o tener el sueño entrecortado es una realidad para muchas personas. Un estudio de prevalencia del Ministerio de Salud establece que aproximadamente el 70% de los adulto no duermen como debe ser. Si bien, muchos de estos se han adecuado a dormir mal, la realidad es que detrás de las constantes malas noches puede haber riesgos asociados a enfermedades cardíacas.

Victoria Cargioli, neuróloga de la Clínica Somno Medicina del Sueño, dice que “existen trastornos de sueño como las apneas y roncopiatías que pueden ser indicador de estar vulnerables a sufrir problemas cardíacos o incluso un infarto al corazón”.

El Síndrome de Apnea Obstructiva (SAOS) es uno de los trastornos más frecuentes del sueño, alcanzando hasta el 10% de los pacientes adultos en el país.

Se produce por episodios repetidos de obstrucción o colapso de la vía aérea superior mientras la persona duerme, lo que genera una disminución del flujo de aire y la oxigenación.

“Esto provoca una mala calidad del sueño e hipersomnia diurna (sensación de sueño no reparador, cansancio, y disminución de la concentración). Una de las mayores complicaciones del SAOS se asocia a hipertensión arterial, riesgo cardiovascular y muerte súbita”, añade la especialista.

Y agrega que “tener una pareja que ronca o se ahoga al dormir no es algo que debamos dejar pasar o simplemente aprender a convivir, la mejor forma de ayudar a esa persona es llevándola a un especialista”.

  Examen clave para evaluar el dormir una persona: Uno de los exámenes clave para evaluar el dormir de una persona es la polisomnografía.

Esta evaluación se hace mientras el paciente duerme de noche , pudiendo así monitorear el sueño y midiendo múltiples parámetros: pulso, esfuerzo respiratorio, registro de sonidos para evaluar ronquidos, entre otros.

Durante el sueño el cuerpo pasa por un estado de relajo al que no llega en ningún otro momento, lo que permite medir parámetros que nos otorgan información acerca del riesgo cardiovascular.

Victoria Cargioli explica que “al estar durmiendo no significa que nuestro cuerpo deje de funcionar, los ronquidos, y apneas del sueño son la muestra más elocuente de que algo está pasando, por eso nuestro cuerpo nos envía señales de alerta”.