Emol / SANTIAGO.- Las alergias afectan más del 30% de nuestro país y es tan recurrente en el panorama mundial que se le ha llamado la nueva “epidemia del milenio”, junto con la obesidad. La alergia más común en Chile es la que gatilla el polen, sin embargo, el término se ha ampliado incluso hacia nuestra alimentación y existen diferentes dudas sobre qué hacer cuando se presentan los primeros síntomas.

¿Qué es una alergia?

Las reacciones alérgicas son una respuesta del sistema inmune: los anticuerpos reaccionan de forma inmediata tras ingerir o incluso tocar sustancias comunes en el día a día.

Sin embargo, existen reacciones que se dan de forma tardía entre 4 a 28 horas después. Los síntomas pueden provocar desde hinchazón a anafilaxia (reacción grave en todo el cuerpo), y las características más comunes de una persona con síntomas son estornudos, picazón en los ojos, tos, y sequedad en los labios. También existen cuadros con dolores estomacales y vómitos.

El peligro de la anafilaxia

Esta la forma de reacción más extrema y se presenta en todo el cuerpo. Comienza luego de unos minutos de estar expuestos al factor detonante, como maníes, sésamo, huevos y mariscos; la penicilina como también las picaduras de abejas y avispas son peligrosas para ciertos individuos.

Si la persona presenta cuadros graves tras tocar pequeñas cantidades del alérgeno, se recomienda visitar a un especialista para realizar exámenes de rigor y llevar consigo un inyector de adrenalina para evitar una asfixia. Según datos entregados por The Guardian, cerca de 20 personas mueren al año en el Reino Unido por anafilaxia, siendo muchas de ellas potencialmente prevenibles.

¿Cual es la diferencia entre ser intolerante o alérgico a un alimento?

“La intolerancia se diferencia de las alergias porque (las primeras) no son causadas por el sistema inmune y no existe un tratamiento a largo plazo para revertir los efectos de ingerir un producto en cuestión”, sostiene Amena Warner, principal investigadora del Servicio Clínico de Alergias en Inglaterra.

Otra diferencia es que la intolerancia se presenta de forma mucho más recurrente en la edad adulta, mientras que las alergias se presentan desde edad temprana.

Los síntomas más comunes de intolerancia son problemas gastrointestinales y heces blandas como también dolores de cabeza y decaimiento. No hay pruebas clínicas validadas para otro grupo de alimentos que no sea la lactosa.

¿Cómo puedo saber si tengo intolerancia alimenticia?

Se necesita la ayuda de un nutricionista calificado para “cortar” el suministro de comida que pueda resultar sospechosa y luego reintegrarlo a la dieta cuando los síntomas mejoren. Se debe hacer con todas las comidas que se ingiere a diario o con mayor frecuencia.

Tener un diario como catastro de todo lo consumido en el día no funciona. Y si recortar la comida no está dando resultados, hay un diagnóstico alternativo llamado síndrome del intestino irritable que tiene a confundirse con ser intolerante a ciertos alimentos como la lactosa.

¿Cuándo puedo darle maní a mi hijo?

Mejor antes que después. Un estudio confirma que el consumo temprano de maní reduce la aparición o el desarrollo de alergias en la infancia tardía. Otra investigación liderada por La Agencia de Estándares Alimenticios de EE.UU. va más allá y asegura que la aparición de las alergias se reduce si se le proporcionan alimentos alérgenos a menores desde los tres meses.

¿Pueden curarse las alergias mediante inyecciones de inmunoterapia?

Los estudios mediante este tipo de inyecciones no han sido corroborados en el tratamiento contra las alergias. Se tiende a inyectar bajo la lengua cantidades cuyas dosis van incrementándose en el paciente como una manera de reforzar su sistema inmune. Sin embargo, no se recomienda su uso por ser potencialmente peligroso, llegando a producir anafilaxia.

Se recomienda usar un brazalete con detalles de la sustancia alérgica en casos de emergencia donde se produzcan crisis.