Perfil / La empresa como prestador de servicios o productor de bienes : En buena medida, la reputación de la empresa está asociada con la calidad de sus servicios y productos, así como con sus prácticas al prestarlos o producirlos. Las empresas que se caracterizan por ofrecer opciones donde la relación precio/valor es justa, suelen gozar del respeto de sus consumidores o clientes. Las organizaciones con una trayectoria pulcra, que se han hecho un nombre gracias a la ética y sostenibilidad de sus estrategias operativas, también se benefician de una mayor preferencia en sus respectivos mercados.

La empresa socialmente responsable : La comunidad puede desarrollar una mayor conexión y lealtad para con determinada empresa en la medida en que ésta se involucre en los problemas que forman parte de la realidad cotidiana de sus habitantes. Las empresas socialmente comprometidas desarrollan un nexo emocional profundo con la gente, mucho más allá de las paredes de sus oficinas. Devolverle a la comunidad y el medio ambiente un poco de lo mucho que éstos nos han dado es un deber moral de toda organización. Y si al hacerlo, también se involucra a los colaboradores de la organización, se crea conciencia social.

La empresa como empleador : Cada vez es más común ver encuestas que califican a las organizaciones según su cultura, clima o beneficios. Los resultados colaboran con la construcción de una mejor o peor marca de empleador o “employer branding”. Del mismo modo, los colaboradores se sienten cada vez con más derecho a escribir reseñas que recomiendan ?o no? a otros trabajar en un determinado lugar. La conclusión aquí es clara: a mejor reputación, mayor la capacidad de atraer talento, promover la motivación laboral, el compromiso y la productividad, así como de contar con embajadores de tu marca corporativa dentro y fuera de la empresa.

(*) @CALA | www.IsmaelCala.com