La Nacion / Es furor en los gimnasios porteños y aunque se hizo popular en la Argentina hace ya un par de años, no pasa de moda. Celebrities como Shakira o Jennifer López le han dado crédito a esta fórmula mágica para volver a estar en forma y su creador, Beto Pérez (46), asegura que hacer Zumba “te cambia la vida”.

En 18 de junio próximo, este bailarín e instructor colombiano que gracias a su invención no para de recorrer el mundo, llegará a La Rural para dar una máster class frente a miles de seguidores y fanáticos que adoran sacudir el cuerpo al ritmo de coreografías que combinan estilos tan diversos como salsa, el hip-hop, merengue, reggaeton, danza de vientre, flamenco, samba y tango, entre otros. En eso consiste, básicamente, este programa de entrenamiento que, según datos de la compañía estadounidense Zumba Fitness -registrada como marca en 2001- practican unos 15 millones de personas en 185 países.

-¿Cuál es el secreto?

-Cuando tú llegas a la fibra de la gente, cuando tocas sus sentimientos y logras que las personas sonrían mientras disfrutan del ejercicio ya lo has conquistado. Zumba es divertido, es fácil, es una fiesta y todo el mundo puede bailar. Algunos bajan de peso, otros se sienten felices y hay quienes hacen amigos.

Beto Pérez, creador de Zumba. -¿Qué impacto tuvo Zumba en la Argentina?

-En los últimos dos años el fenómeno creció mucho. Creo que fue un efecto rebote de Chile, donde llegó hace unos cinco años y desde entonces no ha parado de crecer. La última vez que estuve en Chile muchos argentinos me preguntaban cuándo haría un evento en Buenos Aires y ahora que la comunidad es grande ya es hora.

-¿Qué tan grande?

-Calculamos que medio millón de argentinos asisten semanalmente a las clases de Zumba, pero es difícil saberlo con precisión. Y un dato importante es tomar clases con instructores certificados.

-¿Hay muchos instructores ilegales en el país?

-El porcentaje es alto, pero es una situación que sólo se da en los países de América latina, donde siempre parece que hay que darle una vuelta a las cosas y ver el modo de sacar una ventaja. En Europa esto no sucede.

-¿Es posible quemar 1000 calorías en una clase?

-Se suda bastante, y si uno hace la clase al ciento por ciento de intensidad sí, se queman entre 800 y 1000 calorías. Pero lo más importante de todo, además de bajar de peso, es que la gente se la pasa muy bien.

-¿En qué países están los mejores bailarines de Zumba?

-Lo primero que debo decir es que los latinos creemos que somos los reyes del ritmo, pero es puro alarde. A todo el mundo le gusta la fiesta. No somos los dueños del ADN del baile. En Finlandia y en Japón, por ejemplo, las clases de Zumba son más exitosas que en cualquier parte. Ves un video de allí y te da pena de ser un latino creído. No somos los mejores.

-¿La tuya es una clásica historia del sueño americano cumplido?

-Sí. Siempre he creído que con perseverancia y esfuerzo se llega más lejos que con talento. Creo que fui un visionario en fusionar el mundo del baile y de lo aeróbico dentro del fitness, y cuando me fui de Colombia a Estados Unidos no tenía dinero, no conocía a nadie y ni siquiera hablaba inglés. Hasta dormí en la calle. Pero tuve paciencia y encontré a alguien que me dio una oportunidad. Hoy la compañía tiene más de 250 empleados en Miami y miles de personas que trabajan alrededor del mundo. Y siempre nos estamos reinventando.

-Zumba ya tiene un crucero propio.

-Sí, una experiencia de vacaciones que se inauguró en enero pasado con un crucero que partió de Fort Lauderdale. También tenemos una línea de ropa, conciertos Zumba, libro, videojuegos, accesorios, lo que se te ocurra. Y ahora comenzamos a trabajar en una serie de TV con la historia de mi vida.

-Falta la película.

-Sí. También sueño con hacer una película y un musical en Broadway.

Un olvido inoportuno que se convirtió en éxito Cuenta Beto Pérez que, con apenas 16 años, llegó al gimnasio donde daba clases, en la ciudad de Cali, y se dio cuenta de que se había olvidado la música en su casa. Salió del paso con uno de sus cassettes favoritos, con música de salsa, merengue y cumbia, e improvisó su clase de aeróbica con ritmos latinos y mucho baile. Sus alumnos quedaron fascinados. Así nació Zumba.

El fenómeno, en números 15 millones de personas asisten a clases en todo el mundo

500.000 argentinos adoptaron la actividad como rutina de ejercicios

200.000 salones y gimnasios dictan clases en 185 países

10 millones de videojuegos vendidos

18 de junio: Máster class en La Rural, organizda por Fénix Enterteinment Group

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