El Deber / Seguramente que ya comenzaron a hacer las compras navideñas. No obstante antes de que gasten más dinero, deténganse a pensar y analicen bien si los presentes que han decidido regalar son los ideales, ya que existen algunos que se encuentran en la lista de regalos que nunca se tienen que dar en Navidad o en algún otro evento familiar.

El portal líder de búsqueda de pareja eDarling publicó el resultado de una encuesta realizada a más de 2.000 usuarios, en la que se les pregunta sobre los peores regalos de Navidad que han recibido de sus parejas. Los resultados aportan una lista de los presentes más odiosos y las claves para no ?meter la pata? en estas fechas.

La muestra realizada entre sus usuarios españoles registrados refleja los regalos más detestados por mujeres y hombres, entre los que destacan los utensilios de cocina con un 63% de los votos femeninos, y las herramientas de bricolaje que desilusionaron a un 27 % de los hombres. Además, al 25% de los varones no les gustaría recibir ni ropa interior, ni corbatas, ni cosméticos; mientras que al 20% de las mujeres les decepcionaría recibir artículos de electrónica.

Regalos personalizados

Similar es el resultado que arrojó un sondeo realizado a través del Facebook de EL DEBER en el que participaron cerca de 200 lectores. Las mujeres coincidieron en señalar que no les gusta que le regalen nada que tenga que ver con las ?doras? (lavadoras, licuadoras, tostadoras) ni utensilios de cocina, así como tampoco ropa interior; mientras que los varones indicaron que no quieren recibir herramientas, corbatas, calcetines, toallas y menos botellas de bebidas.

Sandra Olmos escribió que a las mujeres no les gusta que le regalen las cosas relacionadas con las obligaciones. ?Un obsequio es para consentir, para mirar a la otra persona y creo que depende de la expectativa de cada una, para mí puede ser desde una ?dora? hasta un par de zapatos o una flor?.

Otro lector, Pedro Cabrera, puso que le disgusta que, no solo en la Navidad, sino en cualquier evento familiar, allegados, amigos y los mismos familiares aparezcan ?regalando? trago que colocan en la mesa y se lo terminan bebiendo.

Vianka Sandóval opinó que le encanta tener su hogar con todo bonito pero realmente le desagrada que confundan el día de la madre, cumpleaños o Navidad con el día de la casa y obsequien cocinas, lavadoras, heladeras, etc. ?Me gustan los regalos personales. Cuando regalo busco algo dentro de mi presupuesto pero que sé que le va a encantar a la persona que se lo doy y espero que hagan lo mismo por mí?.

Por su parte, Olimpia Cuéllar señaló que si le regalan algo, lo recibe con mucho agrado y si no le dan nada, tampoco se estresa. ?El amor y el compartir es lo más importante, no hay nada como el calor de la familia?.

Otra lectora, Carmiña Fernández, siempre recuerda a sus hijos que no le regalen vajilla y mucho menos electrodomésticos. Pero lo peor y lo que considera más fuera de lugar es que le pregunten, ¿qué te regalo o qué necesitas para Navidad?

Ir siempre a lo seguro

Los momentos de estrés e incertidumbre antes de Navidad hacen que el acto de regalar pierda, muchas veces, su sentido original para convertirse en un simple compromiso, aunque la mayoría de los encuestados coincide en que el peor regalo es el que no se recibe, o lo que es lo mismo, los impersonales como vales-regalo.

Por ello, si ya están con el tiempo encima y no saben qué regalar, pueden recurrir a lo seguro. En el caso de las mujeres, al 95% les gusta recibir perfumes, libros y ropa, siempre y cuando les queden bien y para contentar mínimamente a la mayoría de los hombres es suficiente regalarles CD y relojes (según la encuesta eDarling). Y cuidado con obsequiar dinero con una nota en la que diga ?¡Cómprate algo con esto!?, tampoco ropa interior de otra talla, de esas ?matapasiones? que utilizaban antiguamente las abuelas, un anillo usado, una balanza que soporte hasta 160 kilos (terrible indirecta), una crema anticelulítica, el Manual de ordenadores para mujeres o una crema antiarrugas.

La lista también incluye (hablando del universo masculino) los calzoncillos con luces y música, calcetines con el nombre o las iniciales bordadas, una corbata del Pato Donald, un paquete de cigarrillos, un paquete de preservativos, un curso de dieta para adelgazar, una agenda caducada o posavasos.

En criterio de la sicóloga Liliana Zabala, antes de regalar algo, se debería analizar y sondear a la persona qué tipo de obsequio le gustaría recibir para Navidad, aunque indica que es bien sabido lo que a la mayoría de las mujeres no les gusta y también a los varones.

Agrega que en el caso de los niños a veces hay problemas porque ellos esperan recibir juguetes, bicicletas, muñecas o aparatos tecnológicos como tabletas electrónicas, videojuegos o celulares, mientras que la mayoría de los padres tratan de darles regalos útiles como ropa u otro tipo de prendas.

?Hay que reconocer que todos esperan un regalo en Navidad y que un obsequio es un detalle a través del que se quiere expresar un aprecio especial a alguien, tomando en cuenta siempre lo que le guste y sea de su interés, independiente de su personalidad?, apunta.

Asimismo, la sicóloga Mónica Rivero considera que antes de elegir un regalo hay que saber los intereses, los gustos de la persona, su estilo de vida y profesión, además de la edad, ya que los regalos personalizados para los adolescentes, por ejemplo, son muy significativos.

Ponerse en el lugar del otro

De acuerdo con la sicóloga Claudia Tórrez, para averiguar lo que realmente desea la persona agasajada o lo que más le gustaría recibir no basta con conocerla, sino que hay que tener empatía con ella. No obstante, agrega, hasta las parejas que llevan años conviviendo bajo un mismo techo se equivocan con los regalos, quizá porque se confunde lo que le atrae a uno con lo que le gusta a los demás.

Explica que la incapacidad para ponerse en el lugar de la otra persona puede ser interpretada como un signo de distanciamiento o de falta de interés. Empero, errar en los presentes no tiene por qué responder a esa incapacidad, sino a que, por naturaleza, cuesta regalar algo que personalmente no nos guste, aunque para la otra persona sea lo más indicado.

?Al ser conscientes de dicha limitación, se puede intentar superarla, pidiendo ayuda a una tercera persona que conozca bien los gustos de la agasajada para comprar el regalo con nosotros. En cuestión de gustos cada quien tiene los suyos, y es inútil regalar en base a lo que a nosotros nos agrada. De hecho, este es el error más frecuente que nos lleva a fracasar con los regalos. Por ello, con una buena guía o ayuda, se puede comprar un presente que quizá no nos motivará especialmente, pero que será el más adecuado para quien lo recibe?, explica la terapeuta.

Independientemente de lo que se reciba, expresa Zabala, hay que valorar el regalo sin ver lo bueno, malo o feo que le haya parecido, dado que se lo debe entender como una forma de revelar la naturaleza de las conexiones que hay con su entorno.

Para no equivocarse

Tórrez argumenta que el regalo infalible es el que toca directamente las emociones. Si se acostumbra hacer regalos más divertidos en fechas marcadas, como puede ser el amigo secreto en Navidad, hasta se puede llegar a ofender a la otra persona, si su costumbre familiar es que los obsequios de estas fechas sean los más valorados.

Las costumbres de cada uno, prosigue, hacen que esperemos recibir algo que sorprenda y que parezca especial o que, por el contrario, sea funcional porque la persona lleva meses diciendo a gritos que lo necesita.

?Saber cuál es tradición de la otra persona, ya sea para los regalos de Navidad, de cumpleaños o de fechas marcadas, es fundamental para tratar de minimizar el riesgo de equivocarse. Si las costumbres son diferentes a las nuestras, es posible integrarlas eligiendo un presente divertido y que, al mismo tiempo, represente algo especial o emotivo?, sugiere.

Posibles regalos

Rivero dice que algunos de los regalos que se pueden hacer sin temor a errar son libros, relojes, joyas, lencería de buen gusto, implementos para el gym, celulares, tablets, computadoras y una sesión en spa le viene bien a cualquiera, sea hombre o mujer